Si hace unos momentos os contábamos que AMD había seleccionado sus mejores dies para formar con dos de ellos los nuevos procesadores AMD Ryzen Threadripper, ahora toca el momento de explicar como funciona la memoria y las lineas PCIe en este singular nuevo procesador.
AMD ha detallado muy bien como funciona la memoria en AMD Ryzen Threadripper, cada uno de los dos die dispone de dos canales de memoria dando forma a los cuatro canales de memoria disponibles en el procesador final, esto significa que dada die puede acceder directamente a dos de los canales de memoria o lo que es lo mismo a cuatro de los DIMM instalados en ellos. A cambio, y en consecuencia, para acceder a los otros dos canales este acceso pasa a través de Infinity Fabric generando cierta latencia a cambio. La diferencia de latencias frente al uso directo e indirecto es de 66.2ns a 86.9ns, 20ns que pueden marcar algunas diferencias de rendimiento como bien expresa AMD en un benchmark propio que podéis ver a continuación junto al resto de información presentada en diapositivas:
 

 
Para el hardware, cuatro módulos DIMM de 8GB instalados en los cuatro canales se ven como 16GB instalados en cada uno de los dies, como si de una plataforma de doble socket se tratara, pero en cambio para software, estos se ven como 32GB instalados como en cualquier otra plataforma. Lo que en la practica aporta el ancho de banda de los cuatro canales con la única diferencia de el problema de latencias frente a acceder a la memoria instalada en el propio die o en el otro.
AMD ha preparado dos modos de acceso como UMA y NUMA, donde UMA se trata del modelo distribuido que se centra únicamente en ofrecer el mayor rendimiento en cuanto a ancho de banda haciendo que los núcleos de un die accedan indistintamente a la memoria de uno o otro die. Mientras que NUMA se trata del modelo centrado en latencias, forzando a un die a acceder a su propia memoria instalada. Por lo que el software podrá optimizarse para UMA o NUMA según sus necesidades, o en el pero de los casos se usará UMA por defecto con el pequeño problema de latencias, el cual no parece demasiado grave.
En el lado de las lineas PCIe tenemos un caso similar, AMD Ryzen Threadripper cuenta con un total de 64 lineas PCIe, cada die por si mismo gestiona 32 de esas lineas PCIe 3.0, pero la distribución de las mismas llama la atención. Cuatro de las lineas PCIe 3.0 permanecen asignadas al chipset X399, mientras que las siguientes 32 lineas están asignadas a dos puertos PCIe 3.0, lo que permite configuraciones multiGPU 16x/16x aun dejando un total de 28 lineas PCIe libres. Las lineas libres permiten instalar hasta dos GPU adicionales a 8x y hasta tres puertos M.2 con cuatro lineas reservadas para cada uno. O en un caso más extremo instalar hasta 6 GPU con 8 lineas cada una dejando todavía cuatro lineas libres para una unidad M.2 PCIe x4.
Esto abre las puertas a todo tipo de configuraciones en esta plataforma y un rendimiento superior a Intel con su plataforma entusiasta X299. AMD aquí ha querido minimizar el problema de latencias de acceso a las GPU ofreciendo las 32 lineas PCIe 3.0 desde un solo die para hacer que las configuraciones multiGPU más habituales alcancen su máximo rendimiento.
 

 
Tendremos que ver que tal se comporta AMD Infinity Fabric en un procesador mucho más grande con dos dies diferentes que siguen conectados en un canal bidireccional por este método mientras que internamente cada die cuenta con dos CCX sumando un total de cuatro. AMD por ahora no ha mencionado si su plataforma entusiasta mejora de alguna manera el tema de las latencias de Infinity Fabric, pero desde luego tenemos muchas ganas en OCKD de poner nuestras manos sobre estos nuevos procesadores para ver lo que ofrecen.
 

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