AMD ha concluido su evento Next Horizon en el que ha revelado detalles importantes sobre el futuro de sus CPU y GPU, un futuro que vendrá mayormente marcado por el salto al proceso de 7nm que aportará mejores consumos y mayores frecuencias.

AMD ha hablado de su nueva arquitectura “Zen 2” de CPU durante el evento, de la que recientemente se lanzaron rumores sobre un nuevo diseño en el que tomaba protagonismo un chip central I/O que reduciría las latencias significativamente. Este diseño ha sido confirmado durante la conferencia, por lo que todas las controladoras DDR4, PCIe, USB y etc… quedan en este chip central que estará fabricado a 14nm y ocupará el centro de los nuevos encapsulados.

De esta forma los die ahora llamados “chiplets” conseguirán aprovechar el espacio para doblar la cantidad de núcleos y se conectarán directamente con el nuevo chip I/O rebajando las latencias considerablemente, ya que anteriormente el hecho de tener que comunicarse unos con otros resultaba poco eficiente y un cuello de botella en latencias de acceso a la memoria para los núcleos.

AMD ha confirmado que los procesadores “Zen 2” se encuentran ahora mismo en proceso de muestreo para las primeras tomas de contacto con la nueva arquitectura, mientras que la compañía ya trabaja en la próxima generación “Zen 3” que también será fabricada a 7nm.

Para el futuro de las CPU AMD queda “Zen 4” que también ha sido mencionado en la conferencia y de la que poco o nada se sabe aparte de que llegará más allá de 2020.

Terminando la conferencia, AMD ha presentado sus nuevas tarjetas gráficas Radeon Instinct MI60 y Radeon Instinct MI50 fabricadas a 7nm, que lejos de estar orientadas para gaming su cometido serán los usos empresariales de computo e Inteligencia Artificial.

El nuevo modelo hace uso de Infinity Fabric Links en su GPU y hace uso de la nueva interfaz PCIe 4.0. En cuanto a memoria estas tarjetas podrán adquirirse en variantes de 16GB o 32GB, ambas con memoria HBM2.