AMD y Intel en los últimos años han tenido una diferencia fundamental en sus procesadores, ya que Intel ha optado por incluir siempre gráficos integrados, mientras que AMD optaba por no incluir GPU integrada y basar los productos con GPU integrada en modelos APU que elevaban el precio significativamente. Un resultado no demasiado bueno para AMD, ya que las APU a pesar de incluir iGPU bastante potentes, siempre se han quedado cortas de cara a un gaming realista.

Unos documentos filtrados en el hackeo a Gigabyte y publicados por Chips and Cheese, revelan que AMD se encuentra con planes para cambiar de rumbo en los próximos años, ya que los procesadores de arquitectura Zen 4 incluirían de base una GPU integrada de arquitectura RDNA 2. El documento describe tres tipos de procesadores para la plataforma AM5 y todos incluyen GPU integrada, e incluso Gigabyte señala en sus notas que habrá modelos sin GPU, pero como en el caso de Intel, se tratará de modelos reaprovechados que no tienen una GPU funcional, pero si una CPU funcional.

Los procesadores basados en Zen 4 y para la plataforma AM5 llagarían bajo la serie Ryzen 7000 (ya que se espera Zen3+ como serie Ryzen 6000), una plataforma que incluirá memoria DDR5 de doble canal, lo que debería dar alguna ventaja a la iGPU integrada RDNA 2 en cuanto a ancho de banda frente a las APU predecesoras, ya que la memoria siempre ha sido el talón de aquiles de las iGPU AMD y el aumento de frecuencias junto a unas buenas latencias era esencial para ampliar el potencial.

Las nuevas CPU además tendrán cuatro líneas PCIe 4.0 adicionales, además de soporte para Display Port 2.0 y HDMI 2.1, preparando la plataforma para todas las novedades en cuanto a paneles y ampliando las líneas PCIe en un mercado cada vez más necesitado de ranuras M.2 para discos SSD NVMe, donde son esenciales esas líneas adicionales, aunque probablemente es posible que acaben también dando soporte a los nuevos puertos USB 4.0 más rápidos.

Zen 4 además integrará la memoria V-Cache 3D compartida que se estrenará en Zen3+, con la que AMD pretende aumentar significativamente la caché L3 en la CPU, con mejoras de rendimiento que AMD pone ya en evidencia en su primer prototipo de un Ryzen 9 6900X de 12 núcleos con mejoras que van desde el 4% hasta el 25% en rendimiento en juegos. Lo que hace pensar que quizás AMD se anime también a incluir Infinity Cache en la iGPU RDNA 2, lo que podría solventar el problema que supone depender de la memoria RAM DDR5 más lenta, al no disponer de memoria GDDR6 mucho más rápida e ideal para las tareas gráficas.

Por ahora AMD ya va a integrar la memoria caché L3 de forma apilada en sus nuevos procesadores, pero en el futuro espera también poder apilar los die de la CPU, lo que en un diseño de doble capa implicaría duplicar el número de núcleos disponibles. Teniendo en cuenta que Zen 4 tendrá un máximo de 96 núcleos y 192 hilos en los nuevos procesadores EPYC, el hecho de poder apilar las CPU en doble capa aumentaría ese límite hasta 192 núcleos y 384 hilos, una auténtica monstruosidad que hará las delicias de los servidores del futuro.

Apasionado de los videojuegos, el hardware y el entretenimiento audiovisual, mi propia trifuerza que trato de plasmar cada día en Gamerbits.
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