Dragon Quest vuelve con su decimoprimera entrega demostrando que los RPG con combates por turnos están muy lejos de estar muertos, y es que el título con personajes diseñados por el mangaka Akira Toriyama resiste ya la friolera de tres décadas aportando nuevos juegos que cada vez suben más el listón.

Dragon Quest XI: Ecos de un pasado perdido se ofrece como la primera aventura de nueva generación de la franquicia y como un claro competidor de Final Fantasy XV, que por cierto llega desde la misma Square Enix. A primera impresión los cambios son más que contundentes, ya que el nuevo apartado gráfico y el nuevo mundo abierto no dejan indiferentes a quienes como yo nos consideramos fans de la saga.

Sin duda, el nuevo apartado gráfico es impresionante y desprende el carisma habitual de los diseños de Toriyama junto a otros elementos realistas de escenario. El resultado es un mundo muy vivo y colorido, que hasta cierto punto nos recuerda el trabajo de Nintendo en Zelda: Breath of the Wild.

Batallas y monstruos

Los combates por turnos son un sello característico de Dragon Quest, y en su décimo primera entrega mantienen su esencia de estrategia, dificultad y sorpresas durante las batallas. Las batallas son clásicas y alejadas de los habituales combates en tiempo real en el que el resto de personajes son manejados por la IA, por lo que habremos de planificar muy bien que rol cumple cada personaje y como afrontamos a las criaturas que van a salir a nuestro paso.

Dragon Quest tampoco sería Dragon Quest si la batallas no estuvieran llenas de sorpresas, puesto que las criaturas pueden huir, llamar a refuerzos, multiplicarse o utilizar alguna habilidad inesperada si fuera necesario, complicando combates que inicialmente parecían fáciles. El título también penaliza el querer correr demasiado, con jefes que provocan batallas muy tensas en las que si no llegamos preparados podemos ver como perdemos a todo nuestro equipo con facilidad.

Los monstruos ahora también saben a quien se enfrentan, puesto que si consideran que somos más poderosos que ellos huirán para evitar el enfrentamiento, lo cual también nos evita enfrentamientos en muchos casos inútiles. Otra de las novedades es la posibilidad de obtener las monturas de algunos monstruos, lo cual nos permitirá viajar más rápido o evitar ciertos obstáculos.

Para terminar con los monstruos también debo decir que el resideño gráfico también ha aportado en muchos casos mejores y más fluidas animaciones, lo cual ayuda bastante a la genialidad de los combates.

Mazmorras Everywhere, los diálogos

El nuevo mundo de Edreal en Dragon Quest XI ha sido diseñado con bastante mimo, puesto que un mundo abierto sin contenido es apenas un simulador de paseos entre las diferentes localizaciones. Ecos de un pasado perdido cuenta con una gran cantidad de mazmorras escondidas en su mundo, las cuales ofrecen desafíos de varios niveles para aquellos jugadores enamorados de la exploración o el completacionismo.

Cada mazmorra premia a los jugadores con objetos o armas, lo cual más tarde jugará un papel importante en la mecánica de crafteo que nos dará acceso a otros equipamientos y objetos que creemos por nosotros mismos. Aunque el juego también permite ignorar el crafteo y comprar equipo directamente de las tiendas, después de que hayamos vendido los materiales claro o con el dinero que hayamos recibido de las batallas.

El crafteo permite acceder a objetos que en muchas de las ocasiones no están disponibles en las tiendas y obviamente supone una recompensa para aquellos que quieran dedicarle tiempo a estas mecánicas.

Los diálogos en Dragon Quest vuelven a estar llenos de acentos, aunque en nuestro caso en España recibimos el juego en Inglés y con los habituales subtitulos en castellano. No faltan tampoco las referencias eróticas de los mangas de Akira Toriyama, con aquello del Puff-Puff en partes femeninas o algunas fiestas vestidos de conejitas que va a despertar las criticas sobre el sexismo en el juego.

Variedad de personajes y el excelente trabajo de sonido

Aunque nuestro equipo en la batalla es de cuatro personajes, Dragon Quest XI nos va a ofrecer como siempre la posibilidad de elegir a nuestros miembros entre una buena cantidad de personajes disponibles. Acompañar a nuestro héroe bien y personalizar nuestro estilo de batalla en grupo es muy importante.

Cada personaje cuenta con su progreso individual, sus propias estadísticas y habilidades de combate, por lo que es posible hacer un cambio de participantes en nuestro equipo para afrontar desde otros enfoque una batalla que se nos resiste.

Por supuesto como protagonista contaremos con el habitual “héroe”, el elegido para salvar el mundo y un lienzo casi en blanco donde podremos plasmar nuestro estilo en el.

En cuanto al sonido, Dragon Quest sigue marcando su terreno, puesto que la combinación de sonidos de 8-Bit junto a una banda sonora interpretada por una orquesta nos da esa sensación de que es un título épico moderno que conserva los guiños a su pasado.

Conclusión

Dragon Quest XI: Ecos de un pasado perdido ha cumplido con creces las expectativas de los jugadores de la legendaria saga de RPG japoneses por turnos. El festival gráfico que da un salto enorme desde las anteriores entregas y la banda sonora que lo acompaña hacen que la decimoprimera entrega se convierta en un JRPG que deja el listón muy alto para el futuro.

Ecos de un pasado perdido sigue respetando las mecánicas que han caracterizado a la franquicia y sigue optando por un combate por turnos en el que francamente se han añadido novedades pero no en exceso fuera del apartado visual.

La dificultad del juego sigue suponiendo un reto en la estrategia de los combates, aunque se sigue echando a faltar una mejor transición entre el mundo y los combates, que no necesariamente ha de estar reñido con la mecánica de combates por turnos. Lo mismo que tampoco es necesario un sistema de alineación en la batalla tan tradicional.

Dragon Quest XI: Ecos de un pasado perdido 9/10

Lo mejor:

  • Mantiene la esencia de los clásicos
  • Espectáculo visual y sonoro
  • Los incombustibles diseños de Akira Toriyama
  • Mucho contenido secundario que invita a la exploración

Lo peor:

  • Sin doblaje en español
  • Algunas de las mecánicas de los combates podrían actualizarse