Esta semana nos llegaba la oportunidad de probar el indie Hyper Light Drifter en Nintendo Switch, el cual se estrenaba en las consola híbrida dos años después de que llegara a PC con una edición especial que incluye algunos extras.

Desarrollado por Heart Machine, se nos propone una ventura RPG PixelArt con muchas inspiraciones en el aspecto “neon”, tanto que al principio resulta algo inquietante por su diseño. Su jugabilidad que gira en torno a la dificultad de enfrentar a los enemigos se ha comparado muchas veces con Dark Souls, aunque yo desde aquí creo que más bien tenemos un juego clásico de otra época, donde la jugabilidad se basaba en la habilidad y en saber reconocer rápido como enfrentar a cada enemigo.

Los controles son sencillos, ya que con la Y podremos blandir nuestra espada para acabar con los enemigos, mientras que con la B podemos utilizar un impulso que nos ayuda a superar algunos obstáculos. ZL y ZR nos permiten apuntar y disparar sin movernos con las armas, aunque con una munición bastante limitada que nos empuja siempre al cuerpo a cuerpo.

La munición es escasa en cantidad que podemos cargar, pero lo cierto es que podemos recargarla destruyendo objetos o eliminado enemigos con nuestra espada. La vida también es limitada y disponemos de un máximo de 3 objetos de curación que podemos cargar, por lo que es muy importante andarse con cuidado.

A nada que comencemos a enfrentar combates caeremos en que hay que saber moverse rápido, hacer daño y medir bien las distancias. Aunque la B nos permita tomar un impulso, tardamos un poco en poder utilizar de nuevo la espada, por lo que podemos reservar el movimiento para apartarnos rápidamente si fuera necesario. El combate requiere habilidad, por lo que tendremos que combinar con sabiduría el cuerpo a cuerpo y aprovechar el potencial de nuestra arma a larga distancia y su mecánica de recarga para luchar sin depender de arriesgar nuestra escasa salud.

El mundo que encontramos en Hyper Light Drifter como deciamos es puro PixelArt, que con una cámara isométrica nos revela un mundo abierto en 2D por lo que podemos movernos con libertad dentro de sus posibilidades. Este mundo alberga muchos diseños, muchas veces basados en tecnologías avanzadas, otros post-apocalípticos, zonas que recuerdan a templos asiáticos e incluso otras zonas más simples de montaña. Por lo general los caminos a seguir son reconocibles, pero siempre hay secretos bien escondidos por el decorado.

La banda sonora del título de estilo electrónico es bastante siniestra, ya desde el primer minuto del juego en su introducción consigue darnos esa sensación y los temas que llegan después no son diferentes. La historia del título tampoco ayuda a suavizar la experiencia, puesto que la ausencia de diálogos y la narración visual con imágenes que nos dan muchos NPC nos hace tener que pensar por nosotros mismos que nos están contando e incluso en los primeros minutos del juego se hace hasta difícil saber en ocasiones que nos están indicando o el porqué.

El juego también dispone de un modo multijugador, en el que un segundo personaje puede hacer acto de presencia pulsando X en el segundo mando una vez está activado. Se trata de un modo cooperativo, ya que el segundo personaje puede asistirnos como si de otro protagonista se tratara con bastantes ventajas, ya que a pesar de que sufre daños, una vez muerto este puede volver a reaparecer pasado una pequeño tiempo y por supuesto significa tener en nuestro equipo una segunda arma a distancia con munición.

Como habíamos dicho al principio del análisis, esta edición especial para Nintendo Switch cuenta con ciertos extras que se han incluido, como el Blade Caster y el Crystal Shot. La primera permite lanzar espadas y la segunda ofrece un disparo que puede congelar temporalmente a los enemigos. Estos extras curiosamente no están disponibles desde el principio del título, si no que han de desbloquearse superando un desafío, lo cual puede ser bastante extraño para jugadores recién llegados. También existe un traje opcional que podremos equiparnos para descubrir más fácilmente objetos secretos o las piezas necesarias para realizar aumentos de nuestro equipo.

En conclusión, creo que Hyper Light Drifter es una aventura retro que va a enamorar a muchos nostálgicos de otra época, una obra de arte de su género que además aporta ese grado de dificultad del que carecen la mayoría de títulos de hoy en día. Sin embargo esto hace de Hyper Light Drifter un juego que busca un publico objetivo y eso no juega en su favor a la hora de atraer jugadores.

Hyper Light Drifter 8/10

Lo mejor:

  • Si te gustan los PixelArt retro no entendemos como este juego aún no está en tu biblioteca
  • Desafiante por su dificultad
  • Modo multijugador cooperativo para 2 jugadores

Lo peor:

  • Diseño quizás demasiado abstracto sin diálogos
  • Extras que debemos desbloquear

 

 

 

 

 

 

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