Hace unas semanas llegaba a nuestra redacción el Philips Momentum, el monitor más grande que ha pasado por nuestras manos desde que empezáramos nuestro camino de análisis hace más de dos años. Sin duda un monitor de 43″ aún con sus “enormes” características presentaba de inicio serias dudas de que tal un monitor de este tamaño más habitual de los televisores puede convencer a los usuarios de PC, los resultados ciertamente nos han convencido.

Empezando por sus características, el nuevo Philips Momentum engloba toda la tecnología reciente con un panel de 43″ capaz de mostrar resolución 3840 x 2160 (4K) a 60 Hz de refresco, que con una respuesta de 4ms resulta una opción bastante aceptable para gamers. Dejando de lado la resolución, tenemos soporte HDR1000 el estándar más alto de HDR recientemente acuñado por VESA, una característica que introduce una calidad de imagen tremenda cuando las escenas juegan con la luz.

Momentum también destaca en su cobertura de color, ya que los semi-profesionales o profesionales podrán disfrutar de una cobertura DCI-P3 de gama de colores de hasta el 97,6% y de BT. 709 de hasta el 100%. En cuanto a brillo, el fabricante habla de
720 cd/m² y un máximo de 1000 cd/m², mientras que el contraste se sitúa en 4000:1 con un SmartContrast a 50.000.000:1.

Dejando de lado las características de su panel, tenemos la parte inferior del monitor con luz ambiental Ambiglow, que sin duda añade ese toque especial “RGB” a nuestro escritorio. Mientras que en la parte trasera vamos a encontrar también 2 puertos USB para conectar periféricos junto a una gran selección de entradas como pueden ser un Display Port, HDMI, USB Tipo C y Mini Display Port.

Las bondades de Momentum no acaban aquí, puesto que el generoso panel se acompaña también de un mando a distancia que nos permite ajustar el sonido, brillo y otras opciones a distancia, lo cual lo convierte de facto también en una opción de salón pese a no tener disponibilidad de decodificador TDT como el que dispondría un televisor normal. El monitor además cuenta con modos PiP y PbP, que con su tamaño resultan bastante útiles, aunque se limitan a dos dispositivos de entrada.

En cuanto a sonido, el monitor se acompaña de dos altavoces de 7W con certificación DTS, que sin duda están muy alejados del pobre sonido habitual de los altavoces integrados de los monitores convencionales. El sonido de Momentum es claro, potente y más que suficiente para evitar que instalemos altavoces individuales por separado.

A pesar de sus grandes características, su superficie resulta bastante reflectante.

Físicamente el Philips Momentum es enorme y su base se asemeja mucho a la que podemos encontrar en los televisores modernos del fabricante con la excepción de que esta nos permite un ajuste de inclinación mínimo.

En cuanto a consumo eléctrico, un panel mayor también implica un gasto mayor, pero sin embargo las nuevas tecnologías nos dejan un consumo que no sobrepasa los 70W de media.

El panel dispone de anclaje VESA trasero para poder instalarlo sobre soportes de pared o de escritorio.

Pasando al lado de las pruebas, hemos aprovechado el reciente lanzamiento de Resident Evil 2 remake y juegos de conducción como Project Cars 2 para disfrutar de este magnifico monitor. Sin duda resulta toda una experiencia jugar a 4K sobre un panel tan grande, más todavía cuando juegos como Resident Evil 2 son capaces de aprovechar todo el potencial HDR1000.

En cuanto a contenido multimedia, cualquier escena que reproduce un reflejo solar ilumina la habitación donde lo hemos probado casi como si fuera de día, algo que resulta molesto si estamos a corta distancia. En cuanto al Ambiglow, el sistema intenta reproducir con mayor o menor acierto lo que estamos viendo en pantalla, a las pocas horas ha resultado más bien irrelevante, aunque creo que quienes dispongan de un escritorio de colores oscuros o de cristal lo podrían apreciar mejor.

Conclusiones

Sin duda nos va a costar despedirnos del fantástico Philips Momentum tras unas semanas disfrutándolo, ya que en un principio despertó serias dudas acerca de si sería demasiado grande para un escritorio convencional, pero finalmente se ha ganado con creces su espacio en el nuestro hasta el punto que lo echaremos de menos.

Dejando de lado el tema de su tamaño, la calidad de imagen del Momentum simplemente está a otro nivel y aporta lo mejor de lo mejor que nos puede hacer disfrutar de los 4K y del estándar más alto de HDR actual propuesto por VESA. Sin duda ver contenido multimedia con el ya es todo un espectáculo, pero es en el territorio de los juegos donde lo hemos disfrutado más.

En el terreno de juegos sin embargo es esencial disponer de un PC que tenga la posibilidad de ejecutar los juegos a 4K o al menos como mínimo a 1440p, ya que jugar a 1080p en este monitor resulta en un tamaño de pixel tremendamente grande y apreciable. Una muestra ha sido jugar con una Nintendo Switch que solo puede ofrecer salida a 1080p, que a cierta distancia no resulta molesto, pero si bastante apreciable.

El nuevo Philips Momentum tiene un precio que supera los 700€ en la mayoría de tiendas y se sitúa como competencia directa de otros monitores a 4K en el entorno de los 500 pero con un tamaño de 32″ o de los modelos 1440p con refresco a 144Hz. Un entorno muy competitivo, donde esta opción de gran tamaño y calidad puede competir con creces.

Nuestra conclusión para el Philips Momentum es otorgarle nuestro máximo galardón Gamerbits Platino, ya que es difícil encontrar alguna característica en falta a este modelo.

Lo mejor:

  • Sonido de gran calidad de su pareja de altavoces de 7W
  • Mando a distancia
  • 4K con HDR 1000
  • 43 pulgadas de puro placer visual
  • HUB USB de dos puertos

Lo peor:

  • No apto para todos los usuarios por su tamaño
  • El brillo puede resultar excesivo en algunas escenas para un uso como monitor