Análisis – Razer Tartarus Pro

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Hoy sometemos a nuestro análisis en Gamerbits al Razer Tartarus Pro, un Keypad gaming de gama alta del conocido fabricante de periféricos que destaca por haber alcanzado la máxima excelencia con toda la tecnología y características disponibles para el mismo.

No en vano, el Razer Tartarus Pro está fabricado bajo los nuevos switches ópticos de Razer con accionamiento regulable, lo que permite tener en cada tecla un control de la presión delicado como si de los gatillos analógicos de un mando de consola se tratara. Contamos para ello con 20 teclas que usan este nuevo switch, de un total de 32 teclas, ya que disponemos de una cruceta totalmente funcional más similar a un joystick y una rueda de ratón, todo al alcance de una única mano. Pero antes de verlo con detalle, veamos sus especificaciones técnicas:

  • Switches ópticos analógicos Razer
  • Teclas de doble función
  • Accionamiento regulable
  • 32 teclas totalmente programables, incluida una cruceta de 8 direcciones
  • Retroiluminación Chroma con 16,8 millones de opciones de color personalizables
  • Cambio instantáneo entre 8 mapas de teclado
  • Longitud de macros ilimitada
  • Compatible con Razer Synapse
  • Cable de fibra trenzada

Razer Tartarus Pro – Primer vistazo

El nuevo Razer Tartarus Pro es en su base un keypad en el sentido tradicional de estos periféricos, nuestra unidad llega en color “Classic Black”, pero también podemos adquirir este modelo en “Mercury White” para los amantes del blanco.

Su configuración es un poco extravagante, ya que dejando de lado las 19 teclas superiores más el espacio (tecla 20) tenemos una rueda de ratón ubicada al acceso de nuestro dedo indice, mientras que el pulgar nos ofrece acceso al espacio, cruceta y a un botón que nos permite cambiar de modos al vuelo.

Cada una de las teclas cuenta con un switch óptico analógico de Razer, lo cual permite un accionamiento regulable que en la practica se puede traducir en que el mínimo contacto ya active la tecla, algo que obviamente podemos regular desde el software Synapse a nuestro gusto, ya que muchos juegos pueden responder a esta actuación regulable.

Esto nos deja con un teclado que responde de forma instantánea a cada pulsación, algo que es clave en los juegos más exigentes donde cada milisegundo cuenta.

El software Synapse de hecho anima a usar este keypad como si de un gamepad se tratara o un joystick, algo que no es de extrañar dado sus teclas analógicas, ya que al disponer de una pulsación regulable obtenemos algo similar a un joystick de gamepad, eso sí, con un recorrido más corto. Otra de las ventajas es que las teclas pueden tener asignadas dos funciones distintas dependiendo de su pulsación, por ejemplo caminar y correr sería lo más básico, pero podemos usar nuestra imaginación para crear cualquier combinación que nos sea útil.

Como en otros periféricos de Razer, el botón de cambio de modo nos permite acceder a varios perfiles, aunque inicialmente tendremos tres a nuestra disposición, Keymap 1 (simula al teclado), Controller (simulando un gamepad) y Joystick (simulando al típico joystick para juegos de vuelo o similares. Por supuesto, podemos prescindir de cualquiera de los perfiles y crear los nuestros propios hasta un total de 8, siendo los tres LED laterales los que nos informarán al vuelo de en que perfil nos encontramos.

En la practica este cambio de perfiles puede ser muy útil en MMO donde podemos variar al vuelo nuestras macros y teclas asignadas para enfrentar a otro tipo de enemigos sin requerir cambios más lentos o molestos. En mi caso principalmente juego a shooters, por lo que he terminado creando unos perfiles adaptados para Valorant, Borderlands 3 y PUBG con ligeras diferencias.

Volviendo a su aspecto físico, disponemos de un reposamuñecas ajustable en dos posiciones con una almohadilla de piel sintética con el logotipo de Razer. El ajuste se realiza extrayendo el reposamuñecas y colocandolo en cualquiera de las dos posiciones disponibles, para lo cual se usa un sistema de cuatro puntos de apoyo que ofrecen un acabado totalmente solido.

El ajuste se divide en una posición corta para manos pequeñas y una posición alargada para manos más grandes, en mis pruebas me ha resultado cómodo en ambas posiciones a pesar de disponer de manos grandes, Aunque recomiendo experimentar por uno mismo.

Finalmente tenemos el cable trenzado habitual de los periféricos Razer con un acabado excelente, mientras que la base del Tartarus Pro tiene cinco zonas de apoyo que impiden cualquier deslizamiento o movimiento involuntario, tanto que debo decir que se queda más fijo que la mayoría de teclados.

Conclusiones

Si algo puedo decir del Razer Tartarus Pro es que es el único Keypad que hasta ahora me ha convencido de utilizar este tipo de periféricos, ya que hasta ahora no encontraba demasiado sentido a los modelos que habían pasado por mis manos. La principal de las razones son sus switches ópticos analógicos, que en un primer momento pueden sorprender por su extrema delicadeza de activación hasta que los ajustemos un poco a nuestros gusto, pero sin duda ofrecen un gran añadido a la hora de movernos con total precisión frente a otros switches convencionales.

Con hileras de 5 teclas nos quedamos en el QWER del QWERTY, ya que la primera fila de teclas queda reservada para el tabulador, bloqueo de mayusculas, shift y control a no ser que decidamos cambiarlo. Esta configuración deja de base teclas como “T” y “G” fuera de su configuración, por lo que nos veremos obligados en muchos a reubicar esas teclas faltantes a espacios sin utilizar, al propio joystick o en mi caso, he optado por los botones laterales del ratón. Todo es configurable y estoy seguro de que los amantes de la personalización se van a divertir mucho creando sus propias configuraciones, para lo usuarios más “simples” nos basta con cambiar un par de asignaciones para poder disfrutarlo al máximo.

Uno de los ejemplos de mis pruebas ha sido Borderlands 3, donde la granada normalmente asignada a la tecla “G”, ha tenido que ser movida al ratón a una tecla lateral, ya que en este juego usamos la cruceta para los gestos y debo decir que es extremadamente cómodo acceder de esta forma. En otros juegos como Valorant o PUBG podemos jugarlos con la configuración básica.

Sin duda el Razer Tartarus Pro me ha convencido como periférico Gaming, sobretodo para un usuario clásico como yo que prefiere todavía al teclado de membrana, lo cual me ha permitido disponer de un teclado para mi gusto cómodo para trabajar y un periférico gaming con teclas del máximo nivel para sacar el mejor rendimiento en los juegos. Este modelo puede encontrarse en la web de Razer por 149,99€ o ahora mismo en Amazon por 128,42€, un precio que puede parecer elevado para un Keypad y comparado con un teclado completo, pero hay que tener en cuenta que un teclado completo con switches opticos como el Razer Hunstman Elite alcanza los 209,99€, mientras que su versión reducida Huntsman Tornament Edition se puede adquirir por 149,99. Unos precios que por ahora hacen que el Tartarus Pro sea más atractivo.

En conclusión, creo que el Razer Tartarus Pro ahora mismo representa el máximo nivel en cuanto a Keypad gaming del mercado y el hecho de tener los mejores switches ópticos y analógicos van a hacer que este modelo siga con su corona durante mucho tiempo, no hablemos ya de todas sus otras características como la cruceta, la rueda de ratón integrada, sus 8 perfiles e incluso poder configurar dos funciones en una misma tecla dependiendo de la presión de pulsación.

Lo mejor:

  • Switches ópticos analógicos
  • 32 teclas programables
  • Cruceta a lo gamepad
  • Duplicidad de la rueda de ratón también configurable por separado
  • Hasta 8 perfiles
  • Precio atractivo

Lo peor:

  • Nada destacable

Eloy Puigcerver
Apasionado de los videojuegos, el hardware y el entretenimiento audiovisual, mi propia trifuerza que trato de plasmar cada día en Gamerbits.