Hoy os presentamos en GamerBits el análisis de The Gardens Between, un título lanzado el 20 de septiembre en PC, Switch, Mac y PlayStation 4. En concreto, vamos a ver hoy la versión para Nintendo Switch del título desarrollado por The Voxel Agents.

The Gardens Between nos presenta una aventura de puzzles protagonizada por el lazo de amistad entre Arina y Frendt, dos vecinos que se han visto transportado a una curiosa representación de su pasado en forma de islas diorama que explorar. El objetivo del juego es explorar estas memorias con el objetivo de dejarlas atrás, por lo que tendremos que interactuar con los objetos para abrirnos camino en una senda de experiencias pasadas hasta la cima donde la linterna de Arina debe colocarse en un soporte especial.

Cada una de las islas se basa en un evento de la vida de ambos niños, por lo que cada objeto desde un viejo sofa donde jugaban a hacer fortalezas, una pelota perdida o hasta incluso una vieja tubería cobran protagonismo para contar cada historia.

La jugabilidad no se basa en controlar a los niños, si no en mover la línea temporal para avanzar o retroceder según es necesario rotando la isla. Arina y Frendt se mueven de forma automática a nuestros movimiento en la línea temporal y cada una de sus personalidades juega un papel fundamental en como afrontan cada situación. Arina siempre mantiene las distancias y es la cabeza pensante de los amigos, mientras que Frednt opta más por el ataque frontal para afrontar sus obstáculos.

Según avanzamos, veremos que los personajes se resaltan para dar la posibilidad de interactuar con los objetos, lo cual es esencial para seguir avanzando. Por lo que vamos a encontrar muchas situaciones en las que va a ser necesario rebobinar para modificar la posición de los objetos, ya que también es necesario que Arina llegue a la cima con su lampara encendida para terminar cada nivel.

En algunas ocasiones encontraremos mecánicas diferentes, como bloques que cambian drasticamente el escenario o otros que permiten a Arina mover su lampara a distancia. Frendt también puede controlar bloques que permiten modificar el escenario sin modificar nuestro punto en la línea temporal.

Lo cierto es que la mayoría de objetos tienen mucho que ver con las historias que cuentan los personajes, pero son los bloques los que retiran algo de sentido a la mecánica original de como se está contando la línea temporal. Por lo general es un placer interactuar con todo tipo de objetos retro como consolas, televisores antiguos, reproductores VHS e incluso juguetes de todo tipo, hasta que encuentras la mecánica de bloques y te sientes decepcionado.

En resumen The Gardens Between es una aventura muy convincente de gran calidad cuando nos cuenta su historia como si estuviéramos controlando una escena cinemática que podemos avanzar y rebobinar, modificandola con pequeñas interacciones. El juego no cuenta con diálogos, por lo que tenemos que vivir la historia entendiendola por los propios objetos y como estos se van modificando.

El juego, que cuenta una historia de separación mantiene una línea bastante dulce para los jugadores que van a enfrentarla y lamentablemente tienen una duración bastante limitada gracias a la ausencia de contenido secundario y que realmente las islas son bastante escasas. Por lo que al final The Gardens Between es un buen concepto que nos deja un sabor agridulce debido a que no puede ofrecer mucho más, pero también es de agradecer un juego que ofrece un soplo de aire fresco en una era que no paramos de repetir estructuras en los videojuegos actuales.

The Gardens Between – 7.5/10

Lo Mejor:

  • Concepto novedoso
  • Escenarios amigables que cuentan una historia
  • Buen apartado gráfico

Lo Peor:

  • Escasa duración
  • Ausencia total de contenido secundario
  • Sin diálogos

 

Comentarios