Hoy llegamos con un análisis cargado de nostalgia, puesto que vamos a ver uno de los sucesores espirituales o quizás un simple clon de lo que fue en su día la saga Advance Wars en las consolas portátiles de Nintendo. Estamos hablando de Tiny Metal, que llega en 2019 con su secuela Tiny Metal: Full Metal Rumble para Nintendo Switch con la intención de mejorar lo visto en la primera entrega de 2017.

Desarrollado por AREA 34 el juego nos presenta todo lo bueno de este juego de estrategia por turnos que nos enamoró la pasada década, ya que mientras PC se centraba ya en juegos de estrategia a tiempo real, Game Boy Advance y DS recibían este tipo de juegos basados en un tablero por casillas y jugabilidad por turnos. Tiny Metal: Full Metal Rumble nos ofrece una campaña para continuar los hechos de su predecesor, la simpleza de jugar escaramuzas o un modo multijugador en el que poder disfrutar de las batallas por turnos con amigos.

La base del juego está clara, utilizar nuestras tropas con sabiduría para hacer aquello que mejor pueden hacer, ya que nuestros soldados se centrarán mayormente en capturar posiciones del mapa como edificios o fabricas, defender estas posiciones desde su interior o realizar emboscadas contra otras unidades de mayor valor a las que podemos hacer mucho daño con el coste pequeño que representan. Mientras que nuestros vehículos se centrarán en la batalla por dominar el mapa ganando terreno siempre considerando sus fortalezas y debilidades para no perderlos en combates que no podemos ganar, a la vez que obviamente trataremos de mantener siempre la superioridad numérica de nuestras fuerzas.

Una vez dominadas los distintos tipos de tropas y aprendido sus fortalezas, nos toca centrarnos en el objetivo del juego, que suele ser terminar con el HQ (Centro de mando) enemigo, lo cual nos ofrecerá la victoria, aunque mucho ojo con una estrategia a largo plazo puesto que los días de juego (turnos) pueden estar limitados o puede ser que un enemigo con mayor numero de ingresos por turno pueda fabricar más unidades que nosotros si usamos una estrategia a largo plazo.

Dejando de lado la explicación sobre de que va el juego, nos encontramos ya con las mejoras frente a su predecesor, ya que se han introducido novedades como una esperada mejora de la IA enemiga, habilidades de los comandantes (aunque es algo extraído de las últimas entregas de Advance Wars) y la posibilidad de reponer munición o combustible. Una de las más importantes es la IA, puesto que ahora sentimos que realmente cada unidad enemiga se usa con todas sus estrategias posibles y no se limitan a atacar a los enemigos más cercanos aún sabiendo que es un desperdicio de recursos, por lo que es fácil ver como las unidades retroceden cuando es necesario e incluso nos llegan a flanquear para buscar objetivos más inteligentes.

Esta nueva IA ha hecho que las batallas se hayan vuelto mucho más interesantes y muchos jugadores encontrarán que este nuevo Tiny Metal supone un verdadero reto para sus estrategias de juego en muchas ocasiones, ya que simplemente avanzar y tomar terreno ya no es tan fácil con enemigos que ahora si toman muchas más consideraciones a la estrategia a medio plazo.

La nueva campaña nos ofrece una jugabilidad de alrededor de algo más de las 20 horas, aunque como suele ser habitual hoy en día la primera tirada de misiones es un extenso tutorial en el que vamos a aprender como se juega mientras que los primeros actos y presentación de personajes van sucediendo. Las primeras horas de juego sin embargo se vuelven algo más confusas para los nuevos jugadores, ya que el salto indiscriminado entre personajes y la historia que ya da por hecho que sabes ciertas informaciones hace que en ocasiones se pueda perder el hilo de que está ocurriendo.

El apartado gráfico de esta entrega también es bastante sencillo, con colores muy vistosos para las unidades que ayudan a no perder demasiado de vista la acción y que ayudan cuando se juega en modo portátil. Los gráficos en 3D están bastante logrados, conservando un aire de sencillez a la par de muchas inspiraciones en el género anime que le sientan muy bien, quizás se podría echar de menos un apartado gráfico algo más realista además de detallado, pero hay que reconocer que este es el que le sienta bien a un sucesor de Advance Wars y hay que respet

Conclusiones

Una vez pasadas un buen numero de horas con el titulo es fácil darse cuenta de lo evidente, AREA 34 ha conseguido en esta secuela un sucesor más digno de Advance Wars, saga que por cierto abandonada por Nintendo desde hace más de una década ha dejado espacio para otros se lancen a ofrecer sus alternativas basadas en este sistema de juego.

Tiny Metal: Full Metal Rumble supone una mejora importante frente a su predecesor y es un juego que funciona genial en Nintendo Switch a pesar de que nos hemos encontrado con muy pequeñas fallas de rendimiento. Sus grandes puntos a favor son su rejugabilidad, el añadido del modo multijugador esta vez si desde su lanzamiento y la tremenda mejora de opciones dentro del campo de batalla.

Por otro lado los jugadores veteranos encontraran que esta nueva entrega es algo más difícil, lo cual es de agradecer para quienes encontraron el primer Tiny Metal bastante más fácil que el juego en el que se inspiraba. Desde luego, Tiny Metal: Full Metal Rumble es una compra recomendada desde la eShop de Nintendo o para aquellos que no dispongan de la consola de Nintendo también existe una versión en Steam para PC.

Tiny Metal: Full Metal Rumble 8.5/10

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