Uno de los obstáculos que se encuentran los desarrolladores de videojuegos cuando crean sus obras son las diferentes varas de medir en cuanto a censura de los distintos países del mundo, ya que la aparición de violencia de cualquier tipo, juegos de azar o drogas puede calificar tu juego para una edad más baja o alta, o en el peor de los casos evitar que el juego se publique en algunos países muy restrictivos con ciertas temáticas.

CD Projekt RED es muy consciente de que en un mundo Cyberpunk donde las personas han transcendido la humanidad que conocemos hoy en día para pasar a cuerpos modificados de piezas intercambiables, las drogas son una parte muy implícita en la sociedad, ya que más allá del ocio, en su mundo se usan para mejorar atributos como la fuerza, velocidad e incluso la propia inteligencia. Las drogas están en la calle y en un mundo de bajos fondos Cyberpunk son el día a día para los matones, los cuales si reciben algún tipo de consecuencia, solo tienen que reemplazar las partes dañadas de su cuerpo.

Otro de los temas “censurables” es la violencia sexual, algo que tanto en la vida real como en un mundo Cyberpunk está presente desgraciadamente en mayor o menor medida. Desde CD Projekt RED, en palabras del productor John Mamais, hablan de que las drogas estarán presentes en el juego, pero que los jugadores no deben esperar una recompensa por tomar cualquier cosa que tomen en la calle, mientras que en cuanto al tema de la violencia sexual, asegura que estará presente en el mundo, pero que los jugadores no tendrán participación alguna en escenas de este tipo.

CD Projekt RED teme a la dura censura australina, y el propio Mamais asegura que tienen una larga lista de posibles problemas a la hora de pasar el filtro del censor. En nuestro país por suerte los juegos no sufren de una censura excesiva, ya que las etiquetas de calificación ya advierten al comprador, o a los padres del jugador/a, del contenido del videojuego y la edad recomendada.

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