Tal y como os contábamos hace pocos días, Telltale Games está en proceso de cierre. Tras despedir a la mayoría de sus trabajadores, se habría quedado con una plantilla mínima para terminar de atar algunos cabos sueltos. Pues bien… Vernie Roberts, uno de los afectados por el despido masivo, ha presentado una demanda colectiva contra la compañía la cual recoge al total de los 275 empleados, tanto los 250 que han sido despedidos como a los 25 restantes que aún están en nómina, por si en el futuro desean adherirse a ella.

Según la leyes federales, y en este caso que nos ocupa, Telltale debió haber avisado a los trabajadores del despido con 60 días de antelación, cosa que no hizo. En una entrevista por teléfono concedida a Variety, Dan Connors (co-fundador de Telltale) explicó sin dar demasiados detalles al respecto que el motivo principal del cierre se debía a “un fracaso en la última ronda de inversiones”. Gigantes del mundo de lo audiovisual como la productora Lionsgate, la cadena AMC o la desarrolladora Smilegate habrían decidido con poco margen de diferencia no invertir en el estudio, precipitando su cierre. Dichas inversiones estarían valoradas en varias decenas de millones de dólares.

La compañía intentará acogerse a ciertas excepciones de la anteriormente mencionada ley para justificar el despido masivo sin haber avisado previamente a los afectados pero, al parecer, la variante californiana de la ley WARN (Worker Adjustment and Retraining Notification Act), que es la que aplicaría en este caso al tener la empresa la sede en dicho estado estadounidense; no recoge la “repentina falta de inversión” como causa salvable. El hecho de haberse quedado con 25 trabajadores en lugar de haber cerrado completamente el estudio sí podría ayudarles a librarse de otras restricciones pero, por lo visto, no del haber tenido que avisar con la debida antelación.