Aunque en las aventuras y oportunidades que supone un crowdfunding hay una gran cantidad de éxitos de productos que se han lanzado satisfactoriamente, también hay otras historias que no han acabado bien. Este es el caso de HeroQuest 25th Anniversary, un homenaje al juego original de mesa que comenzó su andadura en 2013.

La historia comienza en 2013, cuando Dionisio R.G a la cabeza de su compañía Gamezone se decide a renovar el clásico distribuido por Games Workshop en los 90 mediante la plataforma Kickstarter. Con un objetivo de poco más de 58.000 dólares, la promesa de ver el juego renovado al completo convenció a 1589 patrocinadores que llegaron a entregar 249.000 dólares, patrocinadores que vieron cancelado el proyecto en Kickstarter debido a una disputa de derechos de propiedad intelectual. Debido a este hecho, Kickstarter canceló el proyecto al no contar con los derechos necesarios y devolvió el dinero a los patrocinadores.

Al parecer Gamezone no habría conseguido los derechos de Heroquest debidamente, aunque si hay constancia de que se lanzó una petición formal de los derechos, está fue denegada por el propietario de la marca, un hecho que ocurrió el 26 de agosto de 2013. Sin derechos del producto, Dionisio decidió seguir adelante en la plataforma española de crowdfunding Lanzanós, donde relanzó el proyecto convenciendo en esta ocasión a 12.052 patrocinadores y acumulando casi 680.000 euros.

Gamezone prometía en el nuevo proyecto entregar el juego en 2014, pero en 2020 ninguno de los patrocinadores ha recibido su copia del juego por el que se pagó un mínimo de 65€ por la edición estándar. Año a año, Gamezone ha ido hablando de actualizaciones, renovando sus promesas, e incluso se ha llegado a mostrar parte del producto ya terminado, pero la compañía se habría quedado sin el presupuesto que recaudó y según la declaración oficial de Dionisio R.G, estaría buscando financiación para terminar el proyecto.

Los patrocinadores cansados de tantos retrasos y promesas vacías, se lanzaron a encontrar a otros patrocinadores que estuvieran dispuestos a lanzar una demanda colectiva contra Gamezone y reclamar de vuelta su dinero por no haber recibido el producto en el plazo prometido, lo cual ha terminado con Dionisio imputado por un delito de estafa agravada según cuenta el Diario de Sevilla, una imputación que podría acarrearle entre 4 a 8 años de cárcel, además de una multa a nivel económico.

El periódico cuenta en sus paginas que el imputado se encuentra en paradero desconocido y que en su última declaración reconoció haber obtenido 590.000 euros netos de Lanzanós, que no había entregado ninguna copia del producto terminado y que estaba buscando financiación para su finalización. Además de la demanda colectiva que ha terminado en imputación, Gamezone acumula otras dos condenas, que le instan a pagar 16.785 euros a una escultora digital y una segunda que habla de 9.038 euros a una empresa de máquinas y herramientas, dejando claro que Gamezone no ha pagado a algunos de sus proveedores.

Ahora el juzgado tendrá que decidir la condena para Gamezone y Dionisio R.G, ya que la demanda colectiva también pretende ver la responsabilidad de Lanzanós sobre el proyecto, ya que muchos patrocinadores consideran que la plataforma ha fallado a la hora de proteger a sus usuarios y obviamente, se ha llevado una buena parte de los 680.000€ iniciales a modo de comisión.

En cuanto al juego, un futuro muy negro espera a los más de 12.000 patrocinadores, ya que no recibirán el juego y la demanda colectiva tampoco asegura recuperar ni un céntimo de lo gastado ni el juego, ni lo recaudado para el proceso judicial. Un aviso para navegantes de ir con cuidado con los proyectos que financiamos antes de estar terminados y una llamada clara a las plataformas de crowdfunding a llevar un mejor seguimiento de sus proyectos y de quienes los ejecutan, además de disponer de alguna garantía en caso de proyectos fallidos para compensar a los patrocinadores.

Comentarios