El negocio de Google con la publicidad gracias a su servicio AdWords ha ido complicándose durante los últimos años, ya que muchas webs han abusado terriblemente de la publicidad con métodos invasivos y han provocado que los conocidos “adblockers” se hayan vuelto muy populares en la mayoría de navegadores. El hecho de que muchos usuarios de los navegadores de internet utilicen soluciones de bloqueo de publicidad ha provocado que los sitios web con publicidad no intrusiva hayan visto mermados sus ingresos debido a que su publicidad no se muestra a los navegantes, lo cual también supone un daño a la propia Google en cuanto a ingresos.

Esta relación complicada de las web, la publicidad, los anunciantes y los que ofrecen estos servicios no ha dejado de degenerar en los últimos años, ya que muchas web desesperadas por la caída de ingresos han comenzado a molestar todavía más a sus usuarios con mensajes que piden añadir sus web a las listas blancas de los bloqueadores o en los peores casos llegando a bloquear su contenido a aquellos que los tengan instalados estén bloqueando o no la publicidad.

Google desde el año pasado decidió tomar cartas en el asunto y trabajar seriamente sobre su navegador Chrome para darle la capacidad de bloquear aquellos anuncios que sean de baja calidad o los que se consideren intrusivos en exceso, incluso aquellos hospedados bajo su propia plataforma AdWords. Pero este año la solución de Google ha querido ir más allá bloqueando totalmente la publicidad en sitios que acuden a soluciones que abren otras pestañas de publicidad, utilizan cambios a pantalla completa sin consentimiento, utilizan ventanas difíciles de cerrar o usan los odiados mensajes de advertencia que intentan hacer creer a los incautos que tienen un problema en sus equipos.

Este tipo de sitios web donde se reproduce este tipo de publicidad intrusiva además ofrecen un peligro para lo usuarios debido a que en muchos casos se intenta instalar malware en los equipos, robar información personal o la novedad de este año, minar criptomonedas mientras navegamos por las mismas. Por lo que Chrome ha optado para ellos el bloqueo total de publicidad por defecto, no permitiendo mostrar anuncios de ninguna clase.
Esta nueva medida será implementada en la versión 71 de Chrome junto a una herramienta para administradores de sitios web en el que podrán comprobar si su sitio reproduce “experiencias abusivas” de publicidad o no, dando unas claves para ajustarse a unos parámetros que la propia Google considera correctos. Para los usuarios que no se fíen del sistema de Google, existirá la posibilidad de desactivar el sistema de forma manual, ya que este llegará activado por defecto.
Ahora solo queda ver si Google conseguirá evitar la degeneración de la publicidad en la red con su nueva versión del navegador Chrome, aunque con las numerosas instalaciones de adblockers de hoy en día les costará mucho convencer a los usuarios para dejar de usarlos.

 

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