La presentación oficial de Nintendo Switch Pro podría estar a la vuelta de la esquina y tenemos rumores de todo tipo, en cuanto a precios, posibles fechas de lanzamiento y algunas de las especificaciones, como la de la nueva pantalla OLED.

Pero como fan de los videjuegos, el hardware y la tecnología, me gusta imaginarme como podría ser Nintendo Switch Pro, partiendo de la base obviamente de los datos filtrados que creo que podrían ser posibles, como la presencia de una nueva pantalla de 7″ OLED.

Una nueva pantalla

Llevamos varios meses hablando de una nueva pantalla de 7″ OLED que ya habría comenzado a fabricarse y que se supone que sustituirá al actual panel LCD de resolución 720p, la cual aportará una mayor calidad de imagen gracias a colores más definidos y mejores negros propios de la tecnología OLED, mientras que en el lado del tamaño, un panel más grande aportará una jugabilidad más cómoda en el modo portátil y mejoraría el aspecto de una consola que peca en el modelo original de exceso de marcos.

Para una pantalla de 7″ la resolución 720p puede ser suficiente e ideal para ahorrar recursos, pero considerando que Nintendo Switch Pro incorporará un hardware más potente y eficiente energéticamente, parece todo un desperdicio no aprovechar la oportunidad de ofrecer resolución 1080p, la cual combinará mejor con el panel de 7″, ya que permanecer a 720p supondrá un tamaño de píxel mayor.

El único problema contra esta teoría serían los juegos exclusivos de Nintendo Switch Pro que requieran mayor potencia en el modo portátil, aunque teniendo en cuenta que vivimos en la era de la resolución dinámica en los juegos, este no sería un gran problema. Las ventajas sin embargo son claras, ya que los juegos en el modo portátil podrían funcionar a la calidad del modo dock de la Switch estándar, lo que implica una mejora de calidad de visionado considerable.

El nuevo hardware

Por lo que se intuye, NVIDIA y Nintendo han vuelto a trabajar juntos para crear un SoC más potente que sea compatible con Deep Learning Super Sampling (DLSS para los amigos), lo que permitiría a la nueva Switch no solamente reproducir juegos a 4K, sino también atraer títulos multiplataforma que no son posibles en la Switch actual.

Para ello sería necesario aumentar el número de núcleos probablemente hasta 8 y actualizarlos a versiones más recientes de ARM, con mejores frecuencias y consumos más bajos. La GPU se rumorea que será de arquitectura Lovelace, que no es nada menos que la arquitectura sucesora de Turing que actualmente da vida a las RTX 3000 de NVIDIA, aunque con toda probabilidad Nintendo haya pedido un modelo personalizado sin Ray Tracing por lógica de consumos menores.

La nueva GPU independientemente de lo que DLSS pueda aportar debería ser superior al menos a 1 TFLOP de potencia y acercarse lo más posible (o superar) a Xbox One, lo que dejaría una consola híbrida con capacidades de la anterior generación de consolas de sobremesa. Esto nos llevaría también a la cuestión de la memoria RAM, ya que la actual Switch utiliza unos escasos 4 GB de memoria LPDDR4 en una configuración de canal único, que apenas aportan 25GB/s de ancho de banda, una tasa ridícula si se pretende manejar mayores resoluciones.

Mi esperanza es que la nueva Switch apueste por memoria 8GB de memoria LPDDR4X al menos en unas frecuencias mayores y en configuración de doble canal o superior, lo que permitiría multiplicar por cuatro o por ocho el ancho de banda actual. En el mejor de los casos, utilizar memoria GDDR6 a baja frecuencia para contener consumos, que se ha demostrado el método más eficiente para las consolas de nueva generación y las GPU modernas.

DLSS y NVIDIA ¿Alternativa AMD?

Aunque todas las apuestas sugieren a que Nintendo ha actualizado el SoC de Switch con NVIDIA, previsiblemente en busca de ganar compatibilidad con DLSS gracias al añadido de núcleos Tensor, lo cierto es que DLSS debería ser integrado en cada juego individualmente para estar disponible, lo que deja una solución para juegos futuros o aquellos que deseen actualizare para ofrecer resolución 4K o un mejor rendimiento de framerate.

No es una locura preguntarse si Nintendo de la mano de NVIDIA podría optar por una solución más cercana a lo que propone Unreal Engine 5 o AMD con su FidelityFX Super Resolution, que pudiera funcionar de la base de Nintendo Switch y aumentar la resolución directamente a cualquier juego existente, ya que el uso del DLSS, haría a todos los juegos dependientes de utilizar la característica de NVIDIA, lo que no acaba de garantizar su adopción. Esto me lleva a pensar si realmente Nintendo ha vuelto a confiar en una NVIDIA que ha estado generando grandes beneficios con sus obsoletos Tegra X1 en Switch durante los 4 años que está a la venta, y no se ha planteado acercarse a AMD por una alternativa Zen 3 + RDNA 2 para dar soporte FSR a un nivel hardware no dependiente de cada software concreto.

Aunque parece poco probable, no hay que menospreciar AMD con sus arquitecturas de CPU y GPU de bajo consumo, un gran cambio respecto a los años anteriores, lo que haría posible por ejemplo una CPU de 4 núcleos y 8 hilos junto a una GPU humilde RDNA 2 sin Ray Tracing en un SoC con un consumo portátil de menos de 10W, dejando al modo sobremesa en manos de un aumento de frecuencias considerable gracias a un Dock con refrigeración activa más potente. No en vano la esperanza es que la nueva Switch Pro quedara en algún punto entre Xbox One y PlayStation 4 en sus modelos originales o fuera ligeramente superior gracias a las tecnicas de reescalado, que también sirven para ahorrar recursos.

Un ejemplo de esta teoría son las APU móviles de AMD donde podemos ver a por ejemplo los Ryzen 3 5300U de cuatro núcleos y ocho hilos de procesamiento de hasta 3,8Ghz , con una GPU Vega de 6 CU a 1,5Ghz (1.15 TFLOPs), todo con un TPD mínimo de 10W que en el caso de una Switch podría ser incluso más bajo al necesitar frecuencias menores. No hablemos ya de las mejoras que el cambio de la GPU Vega a una RDNA 2 podría suponer en cuanto a potencia y consumos.

Nuevos Joy-Con

La Nintendo Switch Pro no se va a salvar de la critica de los Joy-Con, ya que si mientras parece que será compatible con todos los accesorios ya disponibles, resulta evidente que Nintendo necesita una segunda versión de sus Joy-Con que mejore los problemas de Drift.

La pregunta es ¿es suficiente con solventar los problemas de Drifting?, mi respuesta es un rotundo NO, pienso que la oportunidad de una revisión de los Joy-Con es perfecta para ofrecer una versión XL de los mismos. No, no espero un aumento de tamaño considerable, pero si espero que tanto Joysticks como botones principales aumenten su tamaño sensiblemente para no dar la imagen de fragilidad y ser más cómodos. Esto resolvería lo que muchos usuarios de Switch temen y sufren, ya que es bastante habitual ver usuarios que optan por modelos de terceros que si cumplen estas características.

Otra característica que necesitan no solamente los Joy-Con, sino también el mando Pro, son los gatillos analógicos, ya que es bastante incomprensible que Nintendo diera este paso atrás en Switch de una característica que ya es habitual en todos los gamepad modernos y de hecho, hemos visto como Sony lo ha llevado un paso más adelante con su DualSense. Espero sinceramente que Nintendo Switch Pro revise los mandos con una segunda versión con estas mejoras.

Velocidad de los cartuchos y memoria interna

Un tema poco comentado, pero no menos importante, ya que las consolas de nueva generación han dado ya el salto a los SSD y aunque Switch utiliza cartuchos que son más rápidos que un disco duro mecánico tradicional, lo cierto es que su velocidad máxima (algo más de 100MB/s) dista mucho de la de los SSD SATA más básicos (hasta 550MB/s) y queda mucho más lejos todavía de los SSD de Xbox Series y PlayStation 5 (2,4GB/s y 4.8GB/s).

Si bien la nueva Switch no necesita probablemente velocidades similares a las consolas de nueva generación, no vendría mal que la lectura pudiera ser algo más rápida. Desconozco totalmente si el limite de velocidad de lectura se debe a las especificaciones de los cartuchos o al propio lector, aunque en ambos casos una actualización permitiría velocidades mayores y compatibilidad total con la anterior consola.

Obviamente los juegos ya lanzados están bien en su soporte actual, pero la nueva memoria interna de Nintendo Switch Pro y los nuevos cartuchos que vayan llegando podrían ser de una velocidad mayor, lo que mejoraría los tiempos de carga para los juegos más complejos del futuro de la consola. Una actualización para pasar a velocidades de SSD básico de unos 500MB/s sería toda una mejora.

No olvidemos tampoco que la llegada de juegos con mayores requisitos de almacenamiento podría propiciar cartuchos de mayor capacidad o la necesidad de utilizar el mercado digital obligatoriamente para pasar directamente al almacenamiento interno.

Actualización o nueva generación

Mucha gente da por hecho que Nintendo Switch Pro es una simple actualización del modelo actual, pero el hecho de que Nintendo se haya mostrado muy tímida en el pasado con sus saltos de potencia dentro de la misma generación como ocurrió con New Nintendo 3DS me hace pensar que no será así, ya que podría repetirse el error del pasado de tener un apoyo escaso para la nueva potencia, lo cual es algo desagradable para quien se ha comprado una consola actualizada más potente esperando mejoras.

Personalmente pienso que Nintendo venderá su nueva Switch como una nueva generación con retrocompatibilidad, lo que implica que los juegos exclusivos de la nueva consola no se podrán utilizar en la consola estándar o como algunos rumores indican, se podrán utilizar, pero en versiones streaming desde la nube, probablemente con algún tipo de tiempo máximo de juego gratuito y luego algún tipo de cuota a pagar.

Las ventajas de una consola tan diferente al modelo de 2017 son claras, atraer un catálogo multiplataforma que Switch se ha perdido durante los últimos cuatro años y que beneficiaría enormemente a la hora de atraer indecisos que buscan franquicias potentes como FIFA, Call of Duty, Assassin’s Creed o triple A similares que ahora mismo no son posibles por las limitaciones de potencia. No olvidemos de juegos como The Witcher 3, Doom, Doom Eternal, que han llegado tremendamente limitados y recibirían grandes mejoras con el cambio.

La desventaja de esta estrategia está precisamente en su fortaleza, Nintendo o los estudios de terceros terminarán lanzando juegos exclusivos para el modelo mejorado, sobretodo cuando amplíe su presencia en el mercado, lo que hará obligatorio dar el salto al nuevo modelo si se quiere acceder a ese catálogo.

Por todo lo demás, ya sabemos como de bien ha funcionado la retrocompatibilidad en las consolas de nueva generación, pero falta por ver si Nintendo tomará un camino a lo Sony que apenas se limita utilizar los perfiles de PS4 Pro en PS5 a no ser que el desarrollador se tome la molestia de lanzar el juego o si Nintendo optará por un camino a lo Microsoft, con un gran trabajo en la retrocompatibilidad que permita disfrutar en su mejor aspecto a todos los juegos lanzados hasta la fecha.

Nintendo Switch Pro podría no ser la única nueva Switch

Ya hemos visto mencionar tímidamente en alguno de los rumores una referencia a New Nintendo Switch y por separado a New Nintendo Switch Pro, lo que implicaría que el modelo Pro sería la gama alta de la nueva serie, pero el modelo estándar se vería sustituido por una segunda revisión.

Llegados a ese punto hay que imaginarse que limitaciones podría tener esa nueva Switch estándar frente al modelo Pro y creo que la solución estaría mirando hacia Xbox Series, con dos modelos claramente diferenciados por su potencia. Nintendo perfectamente puede vender una Switch Pro con las características que os he comentado anteriormente, pero comercializar también un modelo estándar algo más económico que no tenga soporte de resolución 4K y utilice una pantalla OLED de menor tamaño y/o resolución para el modo portátil.

Imaginando ese nuevo modelo estándar, pienso que la pantalla mantendría el tamaño de la actual y su resolución, de hecho podría ser hasta el mismo modelo que el actual, mientras que el SoC sería una versión reducida del que encontraríamos en Nintendo Switch Pro con probablemente parte de la GPU bloqueada. Esto permitiría a NVIDIA aprovechar aquellos silicios que no sean completamente funcionales en cuanto a GPU para el modelo más básico, como ocurre en las GPU de sobremesa y portátiles actuales para las diferentes gamas.

En el tema de memoria RAM y memoria interna veo dos escenarios diferentes, ya que poniendo de referencia 8GB de memoria RAM para el modelo PRO, no creo que utilizar menos sea una gran idea para el futuro de la consola. Aunque en el caso de la memoria interna si veo factible mantener una cantidad de almacenamiento baja ampliable con microSD para reducir costes.

Un nuevo modelo estándar también implicaría una actualización de Switch Lite, por lo que podríamos encontrar hasta 3 modelos anunciados durante la presentación.

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