Según el medio TheRegister un grupo de hackers habría filtrado 32TB de información sensible de Microsot, entre los que se encuentra el código fuente de Windows 10, drivers y otros datos que podrían dar lugar a nuevas vulnerabilidades en Windows 10 una vez estudiados.
Los datos habrían sido robados durante el mes de Marzo e incluyen cosas interesantes como builds no publicadas de Windows 10 y Windows Server 2016, un pre-release de Windows 10 “redstone”  y una versión de Windows 10 para procesadores ARM de 64 Bit.  Toda la filtración estaría ahora disponible desde Beta Archive, desde donde se puede descargar todo el software e información filtrada.
Por el momento se desconoce más información o la reacción desde Redmond, pero desde luego de confirmarse plantea un problema serio para la seguridad de Windows 10 en un momento malo donde el Ransomware Wannacrypt ataca desde otros frentes a equipos Windows por vulnerabilidades no corregidas.