Un equipo de ingenieros de MIT (Massachusetts Institute of Technology) ha conseguido crear una impresora 3D de alta velocidad, un nuevo modelo en pruebas que es capaz de aumentar en 10 veces la velocidad de los actuales modelos comerciales. Esto supone que una impresión que por lo general tomaría horas, ahora apenas conlleva unos minutos.
Estas velocidades se han conseguido mediante un nuevo cabezal de impresión más compacto, el cual usa un sistema de tornillo junto a un láser que calienta el material. Esto sin embargo, provoca un nuevo problema, la capa anteriores aún no se ha enfriado para cuando se comienza una nueva capa, por lo que se ha requerido para esta nueva impresora de un sistema de refrigeración activo para endurecer la capa anterior según se va imprimiendo.
La impresora también requiere de un filamento especial que permite un agarre mucho mejor para el cabezal de la impresora y que es totalmente necesario para lograr estas altas velocidades. El equipo de ingenieros destaca que con esta velocidad se adelantan muchos trabajos de ingeniería y diseño, debido a que se reducen los largos tiempos de espera para poder obtener las piezas diseñadas.
Por el momento esta impresora es apenas un prototipo que sigue en desarrollo, pero desde luego la impresión 3D ha llegado para quedarse y muy probablemente este prototipo representa el futuro de las impresoras 3D con modelos mucho más rápidos y precisos.