Intel ha anunciado beneficios récord durante el segundo trimestre de 2018, aunque lo más interesante de la conferencia con los accionistas ha sido el anuncio de la compañía de que su proceso a 10nm y los productos relacionados con el estarán disponibles a finales de 2019.

Esto implica que durante la segunda mitad de 2019 veremos procesadores basados en el nuevo nodo a 10nm, aunque más bien de cara al último trimestre del año. Lo cual tampoco descarta retrasos hasta 2020, algo que ha sido habitual de Intel en los últimos años.

Mientras llegan los procesadores a 10nm, Intel tiene planeado lanzar nuevos productos con su actual nodo a 14nm refinado, entre los que se incluye la novena generación de procesadores para la plataforma mainstream con la serie 9000 y nuevos procesadores Core-X para la plataforma entusiasta. Aunque ya sabemos por informaciones anteriores que el nuevo socket LGA 3647 ultra-entusiasta ofrecerá procesadores con un mayor conteo de núcleos para los bolsillos más amplios, estos serán lanzados bajo el nombre Cascade Lake X.

Intel ahora enfrenta su momento más difícil, ya que ha pasado de ser líder de fabricación de chips a perder el liderazgo frente al resto de fabricantes que ya miran hacia los 7nm y sus procesos refinados posteriores para lanzar productos. Nodos de los que se aprovechará su máxima competencia AMD para seguir comiendo terreno en cualquiera de los mercados de procesadores, ya sea de sobremesa, entusiasta o de servidores.