Intel apostará por menos núcleos e hilos en su onceava generación

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El medio VideoCardz ha filtrado una diapositiva que desvela los nuevos procesadores de Intel para su onceava generación, la cual estará basada en la arquitectura Rocket Lake que continuará con el proceso a 14nm. Rocket Lake sin embargo parece que no solo llega con ausencia de novedades, sino además con un importante paso atrás respecto a la décima generación en cuanto a número de núcleos e hilos disponibles.

En el segmento de procesadores Rocket Lake, vemos tres procesadores listados:

  • Core i9 con 8 núcleos / 16 hilos y 16MB cache (TDP 125W)
  • Core i7 con 8 núcleos / 12 hilos y 16MB cache (TDP 125W)
  • Core i5 con 6 núcleos / 12 hilos y 12MB cache (TDP 125W)

Claramente Intel ha optado por bajarse del procesador tope de gama Core i9 de 10 núcleos y 20 hilos en Rocket Lake, lo que supone un tope de gama inferior en numero de núcleos e hilos respecto a la pasada generación. No todo termina aquí por supuesto, ya que también el Core i7 llega con una configuración no solo menor, sino también extraña, puesto que el numero de núcleos se mantiene, pero se han reducido cuatro hilos hasta los 12 dejando una configuración no pareja. Algo que se podría explicar si tenemos en cuenta que el nuevo Core i7 podría estar basado en unidades del nuevo Core i9 que no han conseguido superar completamente el control de calidad.

Finalmente el nuevo Core i5 se completa con seis núcleos y doce hilos, con 12MB de cache para completar un procesador que competirá directamente con popular gama media de AMD con sus procesadores serie 3600 del mismo numero de núcleos e hilos y quizás con los modelos 3700 y 3800 debido a su segmento de precios.

Todos los nuevos modelos se beneficiarán de mayores frecuencias y de las ventajas que pueda aportar la nueva arquitectura Rocket Lake, aunque a priori ya se presume que la nueva generación de Intel es poco más que un refresh forzado para incluir novedades como PCIe 4.0 y deshacer los altos valores de consumo de los topes de gama en la décima generación, apostando por mayores frecuencias.

Intel por otro lado lanzará nuevos modelos “refresh” de la décima generación “Comet Lake-S” para completar la gama baja de la onceava generación, lo que supondrá nuevos Core i3 y Pentium basados en esta arquitectura y presumiblemente con alguna novedad.

Los nuevos procesadores tendrán soporte para utilizarse con las placas Serie 400 basadas en el socket LGA-1200, aunque cuando estos lleguen al mercado lo harán acompañados de nuevas placas basadas en el nuevo chipset de Serie 500. Este soporte es bastante lógico, puesto que los usuarios solo tendrán soporte a las ranuras PCIe 4.0 con procesadores Rocket Lake, aunque algunos fabricantes de placas base han optado por no incluir los puertos de cuarta generación en sus placas base de serie 400 o están presentes de forma forma incompleta debido a problemas de compatibilidad y motivos de reducción de costes.

Intel parece que da un paso atrás en su siguiente generación de procesadores, casi percibiéndose ya una estrategia de reducción de precios para competir con una AMD que ha logrado dominar el mercado de procesadores a pesar de no lograr la mayor potencia por núcleo, pero si ofreciendo mejores precios y mayor rendimiento multinúcleo.

Eloy Puigcerver
Apasionado de los videojuegos, el hardware y el entretenimiento audiovisual, mi propia trifuerza que trato de plasmar cada día en Gamerbits.