Una de las grandes dudas que presentaba la nueva arquitectura de doceava generación de Intel, Alder Lake, era como se iba a gestionar la carga de trabajo de hilos entre los procesadores de Rendimiento y los procesadores de Bajo Consumo, ya que no tendría sentido que todas las cargas de trabajo se trataran por igual y se fueran asignando aleatoriamente entre todos los núcleos e hilos disponibles.

Para solventar esto Intel ha preparado una solución de hardware llamada Thread Director que se encargará mediante un sistema de Inteligencia Artificial que funciona conjuntamente con Windows 11, que asignará cada hilo al núcleo e hilo más conveniente dependiendo de la carga de trabajo. Esto supone que las cargas más intensivas se asignaran automáticamente a los núcleos “grandes”, mientras que las cargas menores, como por ejemplo las de sistema operativo, multimedia o en segundo plano que no requieran grandes potencias, se asignarán a los núcleos “pequeños”, los cuales son menos potentes, pero mucho más eficientes energéticamente.

Con este sistema, Intel consigue que el reparto de hilos sea rápido y eficiente entre los dos tipos de núcleos, lo que en la práctica servirá para que los equipos con procesadores Alder Lake sean mucho más eficientes energéticamente, aunque ello no conllevara una pérdida de rendimiento en las tareas del alto rendimiento, que se verán beneficiadas en la teoría de núcleos “grandes” libres de tareas secundarias y en segundo plano.

Eso sí, esto también confirma que en los nuevos procesadores Intel Alder Lake será casi obligatorio instalar el nuevo Windows 11 de Microsoft, ya que Intel ha aclarado que está funcionalidad funcionará solamente con el nuevo sistema operativo.

Apasionado de los videojuegos, el hardware y el entretenimiento audiovisual, mi propia trifuerza que trato de plasmar cada día en Gamerbits.
Suscríbete!
Notificar
guest
0 Comments
Inline Feedbacks
Ver todos los comentarios