El medio chino Weixin ha revelado recientemente la fecha en la que Intel comenzará vender las nuevas placas base de serie 500 que acompañarán a la onceava generación de procesadores basados en la arquitectura Rocket Lake. En concreto los diferentes ensambladores mostrarán los nuevos modelos de placas base con chipsets Z590, B560 y H510 a partir del 11 de enero, mientras que los procesadores siguen fijados a lo largo del primer trimestre de 2021.

A pesar de no disponer de los nuevos procesadores, las nuevas placas de la serie 500 de Intel podrán utilizarse con los actuales procesadores de la décima generación Comet Lake, ya que el socket será el mismo LGA 1200 que en las serie 400 actual de placas base. Sin embargo, las nuevas placas base introducen novedades como el protocolo PCIe Gen 4, que no podrá utilizarse hasta la llegada de las nuevas CPU, donde su mayor novedad será un mayor IPC y el estreno de las nuevas GPU Xe integradas que deberían aportar un 50% más de rendimiento frente a las GPU de novena generación.

En cuanto a novedades en la placa base, veremos soporte a Thunderbolt 4, USB 3.2 Gen 2.2, WiFi AX y LAN de 2.5Gb Ethernet, además de un soporte mejorado a la memoria hasta DDR4-3200. En el lado negativo tendremos unas nueva CPU con un tope de gama de 8 núcleos y 16 hilos en un Core i9 11900K que según los rumores será más económico que la generación anterior, pero tendrá que convencer frente a un Core i9 10900K con 10 núcleos y 20 hilos a priori mucho más potente.

Apasionado de los videojuegos, el hardware y el entretenimiento audiovisual, mi propia trifuerza que trato de plasmar cada día en Gamerbits.
Suscríbete!
Notificar
guest
0 Comments
Inline Feedbacks
Ver todos los comentarios