La llegada de AMD Ryzen ha sido muy bien recibida en el mercado de PC, no por nada ha supuesto la vuelta a la vida de la competencia en los procesadores de gama media y alta, lo que ha forzado a Intel a reaccionar rápidamente para adaptarse a la nueva realidad del mercado. Pero Intel dice que Ryzen no ha supuesto un impacto a sus ventas, a pesar de que desde la llegada de Ryzen haya sufrido una bajada del 7% en cuanto a ventas de sobremesa se refiere. Esto se debe a que Intel aun ha así ha reportado una subida de beneficios del 8% durante el primer trimestre de 2018 llegando a una cifra de 14.800 millones de dólares, cifra que tienen que agradecer a Apple por adquirir sus productos.
Al parecer según los expertos, Intel habría perdido un volumen de ventas en chips de sobremesa desde la llegada de Ryzen de 150.000 millones de dólares, mientras que AMD por su parte habría aumentado sus ventas en el mercado de sobremesa en 152.000 millones de dólares. No hace falta ser un gran matemático, experto económico o analista de mercado para ver una relación clara entre los dos hechos mencionados anteriormente.
Sea como sea Intel va de cara a ajustar su linea de precios durante el resto de este año, imaginamos que por otra coincidencia que no tiene nada que ver con la llegada de AMD Ryzen y su ampliación de procesadores en su plataforma AM4, donde cada vez se ofrecen más opciones a diferentes precios para todos los bolsillos. Por no hablar, de cambios de planes como adelantar la llegada de Coffee Lake con procesadores Mainstream de seis núcleos hasta el tercer trimestre cuando inicialmente estaban previstos para el año 2018.
¿Que os parecen los movimientos de Intel? ¿Están realmente reaccionando a la llegada de Ryzen o creéis que no están siendo afectados?