Intel ha actualizado su pagina oficial de soporte para sus procesadores de onceava generación basados en arquitectura Rocket Lake, donde advierte de que será necesario a los usuarios de placas base con chipsets de la serie 400 actualizar las BIOS para obtener soporte para estos procesadores. La sorpresa ha llegado en la explicación, ya que el fabricante habla solamente de placas Z490 y H470, dejando fuera a todas aquellas que equipen los chipsets de gama media-baja y baja, B460 y H410.

Este cambio deja en manos de los fabricantes de placas base el ofrecer soporte para Rocket Lake de forma no oficial si se animan a ello y no es de extrañar el movimiento de Intel, que suele favorecer siempre la compra de nuevos modelos de placa base de una manera u otra. Los nuevos procesadores de onceava generación incluyen una mezcla entre modelos basados en Rocket Lake en su gama más alta entre los Core i5, Core i7 y Core i9, mientras que los procesadores Core i3, Celeron y Pentium se basa en un refresh de Comet Lake.

Si hay una razón técnica, podría deberse a que las nuevas placas base de chipset serie 500 y los procesadores Rocket Lake incluyen soporte para la cuarta generación PCI Express, además de otras novedades como la introducción del WiFi 6 como estándar base para redes inalámbricas y mejoras de calidad en las nuevas placas base B560 y H510 que pretenden mejor estabilidad en los nuevos modelos de procesadores, algo relacionado íntimamente con la gestión energética de los nuevos procesadores.

Eloy Puigcerver
Apasionado de los videojuegos, el hardware y el entretenimiento audiovisual, mi propia trifuerza que trato de plasmar cada día en Gamerbits.
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