Jen-Hsun Huang ha tenido una interesante charla en Techcrunch en la que ha revelado que NVIDIA se encuentra ahora mismo agotada en cuanto a producción de GPU se refiere debido a la alta demanda de GPU para criptominería, por lo que no logran mantener el ritmo de producción suficiente para ofrecer productos para los jugadores.
 

“Estamos agotados en muchos de nuestros SKU de gama alta, por lo que es un verdadero desafío mantener [tarjetas gráficas] en el mercado para juegos … tenemos que producir mucho más … Tenemos que acercarnos a la demanda del mercado. Y en este momento no estamos cerca de eso, así que tendremos que seguir corriendo “.

 
Huang ya revelo el mes pasado de que a pesar de que la criptominería representa un porcentaje bastante bajo de las ventas para NVIDIA (un mercado que domina AMD), en la compañía tienen asumido que la criptominería ha llegado para quedarse.
Lo cierto es que a pesar de que NVIDIA no es la principal opción para mineros, la dificultad para obtener ahora mismo GPU AMD es mucho mayor. Lo cual ha provocado que las GPU NVIDIA se volvieran muy atractivas para los mineros debido a que eran la única opción disponible en el mercado y los mineros estaban ya dispuestos a minar con cualquier cosa disponible. La locura ha llegado hasta un punto en que los mineros han comenzado a atacar con fiereza las GPU de gama más baja como las GTX 1050, GTX 1050 Ti de NVIDIA o las AMD RX 550 o RX 560, tarjetas que siendo económicas ahora mismo resultan eficientes a la hora de minar por ser las únicas disponibles en masa.
Esto por supuesto ha provocado un aumento de precios considerable para estos modelos económicos, llegando a verse ya alguna GTX 1050 Ti muy cerca o superando los 200€ una línea de precios donde en teoría deberían estar las GTX 1060 de 3GB.
Por otro lado, puede parecer lógico fabricar muchas más GPU si te “las quitan de las manos”. Pero NVIDIA se mantiene en una posición prudente ante la posibilidad de que el mercado de la criptomineria pueda estallar en cualquier momento, dejando no solo un numeroso stock de GPU sin vender, si no que además con la nueva generación a la vuelta de la esquina, con stock de la pasada generación en las estanterías. A lo que además habría que sumar que en caso de caída de la minería un gran numero de GPU volverían al mercado de segunda mano a precios muy bajos, por lo que vender GPU nuevas con sobreprecio que además estarían en la generación anterior es mucho riesgo a correr.
Por ahora parece que NVIDIA se va a centrar en producir sus nuevos modelos dedicados a la criptominería, los cuales parece que van a terminar en masa en los grandes productores de equipos pre-ensamblados y lejos de las manos de los pequeños mineros. Los pequeños mineros sin embargo no parecen demasiado atraídos por estas nuevas GPU dedicadas, ya que en caso de no poder utilizarlas para minar estás no disponen de salidas de vídeo para poder utilizarse como cualquier otra GPU gaming, por lo que las posibilidades de re-venta son muy limitadas.