Esta semana en Jueves va de Retro vamos un poco más adelante en la historia de los videojuegos, ya a mediados de 2006 nacía una nueva estrella de los shooters y no era un juego en primera persona como habitualmente.

Por supuesto, estamos hablando de Gears of War, el primero de una exitosa saga que desembarcaba en Xbox 360 ofreciendo a los jugadores un shooter en tercera persona muy violento y ágil, que además gozaba de una historia potente capaz de asentar los cimientos de lo que es hoy en día una de las franquicias más importantes de Xbox junto a otros nombres grandes como Halo o Forza.

El juego desarrollado por Epic Games hacía uso de su motor Unreal Engine 3 y tenia un aspecto gráfico potente pero bastante oscuro con bastante ausencia de una paleta de colores completa. Mientras que la jugabilidad situaba la acción en una cámara en tercera persona que seguía en todo momento al protagonista y se acercaba al apuntar para una mayor precisión, es estilo rápido del juego, la sensación de lo pesados que eran los Gears y el innovador sistema de coberturas del título hizo de el una maravilla en el aspecto jugable.

La historia nos lleva hasta el planeta Sera, en el que se ha librado una guerra llamada “Las Guerras Péndulo” entre el COG y el URI (Unión de Republicas Independientes) por el dominio del mismo, una contienda que terminó con el COG robando el arma de destrucción masiva “El Martillo del Alba” y con una URI rindiéndose al no poder hacer frente a semejante poder. Las Guerras Péndulo sin embargo solo aportaron una paz momentánea a Sera, ya que la codicia de los humanos por el combustible llamado “inmulsión” ha hecho aparecer a un nuevo enemigo subterráneo.

Con el mundo asaltado por las hordas Locust durante catorce años, el COG se ve arrinconado y forzado a liberar a sus prisioneros para que formen parte de la nueva batalla, entre los que se encuentra Marcus Fenix, un antiguo miembro del COG que fue encarcelado hace cuatro años por abandonar su puesto militar para intentar salvar a su padre. De esta forma Marcus se une al escuadrón Delta para hacer frente a los Locust y pronto recibirán una misión especial para recuperar una nueva arma que puede cambiar el transcurso de la guerra para siempre.

El juego se dividió en cinco actos de la historia, un aspecto que fue muy criticado por su escasa duración y que dejaba además un final abierto debido a que el juego realmente era el comienzo de una trilogía. Obviamente no os cuento más, para quienes no hayan disfrutado de la saga puedan comenzarla sin spoilers.

Gears of War contaba con un buen repertorio de armas, donde fue icónica la Lancer, un rifle de asalto que combina una motosierra en su empuñadura. Otras armas del juego incluyen pistolas, rifles de francotirador, una poderosa ballesta y granadas de gran tamaño que se lanzan balanceándolas con una cadena.

Los enemigos Locust “Drones” tenían una variedad limitada, ya que los soldados de a pie de su ejercito contaban con variantes por armas y algunas leves diferencias en cuanto a armadura, mientras que otra variante “Guardias” iban mejor equipados tanto con armas como en armadura. Los Locust por lo general son bastante tácticos y optan por el ataque frontal, los flanqueos, el lanzamiento de granadas e incluso el combate a distancia si equipan rifles de francotirador.

Por otro lado tenemos a los Boomers, que suponen el apoyo pesado para los Locust con grandes cuerpos mucho más resistente y armamento mucho más pesado. Aparecen en menores cantidades que los Drones y representan una amenaza si despreciamos su poder balístico cuando estamos fuera de cobertura.

Los Locust aparecen literalmente desde todas partes, ya que hay tanto enemigos ya desplegados en la superficie como otros que llegan desde nuevos agujeros desde el suelo. Lo cual evidencia rápidamente porque la guerra contra ellos está siendo tan larga y complicada.

El ejercito Locust cuenta con criaturas de gran tamaño como los Corpsers, que van fuertemente armados y tiene un aspecto similar a las arañas. Mientras que el cielo lo dominan los Seeders, como monturas para los Locust armadas y los Skrill, una especie de murciélagos que acaban con todo cuando es de noche.

Con este repertorio, Gears of War se vuelve un continuo tiroteo desde unas coberturas a otras, en el que el violento y gore combate cuerpo a cuerpo está muy presente, ya que podemos acercarnos a los enemigos para acabar con ellos partiendolos con nuestro Lancer o golpeándolos hasta la muerte. Aunque también nos lo pueden hacer a nosotros, por lo que hay que ir con cuidado.

El apartado sonoro del juego es bastante contundente con buenos efectos sonoros para los disparos y una banda sonora bastante intrigante para los momentos de tranquilidad o una bastante tensa para los momentos de combate, la cual transiciona de forma suave entre unos momentos y otros.

La saga Gears of War se volvió muy popular al ofrecer una campaña cooperativa local con pantalla partida o online para dos jugadores, por lo que a diferencia de muchos shooters se convertió en una de las opciones ideales para dos jugadores en la consola de Microsoft, ya que por lo general las campañas siempre estaban limitadas a un solo jugador.

Por supuesto, no faltaron los modos multijugador online, que permitían enfrentar a cuatro jugadores contra otros cuatro en combates en mapas de pequeño tamaño en varios modos de juego diferentes. Los cuales también fueron extremadamente populares.

Gears of War fue lanzado en PC y más tarde se lanzó Gears of War: Ultimate Edition como una versión remasterizada para PC y Xbox One como previo al lanzamiento de la cuarta entrega. La segunda, tercera entrega y judgment jamás llegaron a PC, aunque se espera que en algún momento Microsoft lance remasters de los tres juegos según vayan llegando nuevas entregas.

La recepción de la critica del juego en 2006 fue ampliamente positiva, ya que por lo general ninguna nota descendió del 8/10, logrando de media 9/10 y en algunos casos logrando la puntuación perfecta por parte de algunos medios. Rápidamente se convirtió en uno de los juegos esenciales de Xbox 360 y la expectación por su secuela era tan grande que muchos esperaban comprar Gears of War antes que un nuevo Halo.

Gears of War 2 llegaba poco después en 2008 cosechando mejores puntuaciones que su primera entrega y asentando exitosamente la franquicia en la consola de Microsoft. En 2011 llegó su tercera entrega que finalizaba la historia de la trilogía y aunque puntuó un poco por debajo de la segunda entrega, superó a la primera.

Los fans recibieron con gran entusiasmo en 2013 a Gears of War: Judgment, una cuarta entrega no numerada que suponia una precuela protagonizada por Damon Baird y August Cole, compañeros de Fenix durante las tres entregas. Sin embargo, Judgment es reconocida como la peor entrega de la saga y las puntuaciones así lo representan no logrando llegar al 8/10 en la mayoría de medios. Esta entrega fue desarrollada por People can Fly junto a Epic Games y fue la última desarrollada por este equipo.

Una vez terminado el trabajo por Epic Games, la franquicia pasó completamente a manos de Microsoft, quien contó con la ayuda de The Coalition para formar un nuevo equipo que desarrollara la cuarta parte de Gears of War, la cual vio la luz en 2016 en Xbox One e hizo uso de Unreal Engine 4 como novedad. Con un aspecto gráfico moderno, The Coalition no quiso arriesgar con su primera entrega de lo que parece que será una nueva trilogía en cuanto a mecánicas, pero si apostó por una historia potente basada en la historia del hijo de Marcus Fenix. Esta cuarta entrega ha logrado mejores puntuaciones que Judgment, pero sin embargo no ha logrado puntuar como las tres primeras entregas.

Y ahora en el presente, la franquicia de Gears of War se encuentra en un punto donde estamos esperando el lanzamiento de Gears of War 5 en Xbox One en 2019, mientras que los dispositivos móviles esperan un juego Gears en alianza con el fabricante de figuras Funko POP! llamado Gears POP!.