Hace casi tres décadas llegaba a las tiendas en Japón la que sería la reina indiscutible de las consolas portátiles y la precursora de lo que hoy en día son Nintendo 3DS o Nintendo Switch. Estamos hablando de Nintendo Game Boy, la consola de 8 Bit que consiguió conquistar a varias generaciones de jugadores y que dio vida a franquicias como Pokémon.

Nintendo lanzaba en 1989 a las tiendas niponas su primera consola portátil que se servia de cartuchos para poder ejecutar juegos. Esta se estrenaba con Super Mario Land, Alleyway, Yakuman y Baseball. En Europa la consola se lanzo en 1990 y sustituyo de lanzamiento a Yakuman por Tetris, mientras que Norteamérica recibió Tetris y Tennis a cambio.

Nintendo Game Boy tenia un tamaño considerable a pesar de que se anunció siempre como una consola de bolsillo, ya que con unas medidas de 148mm (alto) x 90mm (ancho) x 32mm (fondo) pocos eran los bolsillos que eran capaz de albergarla. Game Boy requería de cuatro pilas AA para funcionar y ofrecía a los jugadores la posibilidad de jugar una media de 35 horas dependiendo de la calidad de las mismas.

En cuanto a su interior, se trataba de una consola de 8-Bit con una CPU Sharp a 4.19 Mhz con 8KB de memoria RAM, que con su pantalla casi cuadrada de 10:9 y su resolución de 160×144 píxeles conseguía mostrar cuatro tonos de gris que eran más que suficientes para dar vida a juegos increíbles en aquellos tiempos. La consola pesaba 394 gramos y no era pesada para sujetarla en las manos.

Su exterior era la mar de simple, puesto que Nintendo opto por una configuración básica de botones basada en NES con A, B, cruceta y botones Select y Start. La pantalla gobernaba en la parte superior con un generoso marco que incluía un LED para avisarnos de la batería de la consola, mientras que en la parte superior teníamos el botón de Power con la ranura para cartuchos. En la parte baja de la consola teníamos un pequeño altavoz de un solo canal y un Jack de 3,5mm que nos permitía conectar unos auriculares que ahora sí ofrecían sonido estéreo. El volumen de la consola se controlaba desde un lateral y disponíamos del famoso puerto Link que nos permitía conectar una consola con otra, algo que en los 90 sonaba increíble y de lo que os hablaremos más adelante.

Game Boy tuvo dos pilares fundamentales en su gran éxito, la primera fue la gran duración de su batería, ya que tuvo que competir contra una más potente Sega Game Gear que con seis pilas AA apenas lograba superar las 5 horas de juego. La segunda fue su catalogo de juegos, que ya de lanzamiento conseguía enamorar con Super Mario Land, Tetris y Tennis, pero lo que vino más tarde fue simplemente una locura.

El catalogo de Game Boy fue espectacular, ya que a los títulos de lanzamiento se le fueron sumando cada vez más juegos de gran nivel, como Super Mario Land 2, Donkey Kong Land, Killer Instinct (Sí, una versión del juego de 16 Bit!), Wario Land, Kirby, The Legend of Zelda y por supuesto, Pokémon, que levanto una locura con dos generaciones y múltiples ediciones durante la vida de la consola.

¡Los juegos de Game Boy podían llegar en cartuchos de colores!

Antes os hablamos del puerto Link, al cual podíamos conectar un cable Link que se vendía generalmente por separado y que permitía conectar dos consolas. Este cable se estreno de lanzamiento con juegos como Tetris o Tennis, que disponían de juego multijugador a través de este cable en el que cada uno de los jugadores usaba su propia consola y una copia del juego.

El éxito del cable Link se ampliaría después con la llegada de Pokémon, ya que los juegos de la legendaria franquicia permitían intercambiar criaturas o combatir contra otros jugadores gracias a este cable. Entre mi entorno se popularizó de verdad el cable Link gracias a este juego y era extraño que alguien tuviera una Game Boy sin Pokémon, por lo que utilizar este enlace era sencillo.

Comparativa entre Game Boy y Game Boy Pocket, una diferencia considerable en tamaño.

La Game Boy original recibiría poco después varias versiones, ya que se lanzó una versión “Pocket” considerablemente más pequeña y ligera, una versión “Light” con una super necesaria retroiluminación de la pantalla y finalmente se lanzo Game Boy Color, una versión de la consola que introducía el esperado color a los títulos, aunque de forma algo forzada en los juegos más antiguos.

Game Boy también disfrutó de muchas ediciones con la carcasa en varios colores, lo que permitía adquirir versiones transparentes o de colores básicos. Con la llegada de Game Boy Color más tarde, los colores disponibles diferentes fueron mucho más habituales.

Game Boy Color llegaba en 1998 y podía utilizar 32.768 colores, pero solo 56 de ellos de forma simultanea en la pantalla. Con un lanzamiento casi una decada más tarde se redujeron las pilas necesarias a únicamente una pareja de AA (algo que también ocurrió con las versiones Pocket y Light), manteniendo mayormente la autonomía.

Game Boy Color tenia un tamaño similarmente reducido como Game Boy Pocket

Hasta el 31 de Marzo de 2005 cuando se dejó de comercializar la consola portátil, las diferentes versiones de Game Boy habían conseguido vender en 16 años 118 millones de consolas en todo el mundo, un numero increíble que a día de hoy supera a las ventas de PlayStation (104 millones).

Un dato muy curioso de Game Boy fue que a pesar de llevar la coletilla “Boy” (chico en inglés) en Estados Unidos Nintendo America publicó que el 49% de los jugadores de Game Boy eran mujeres. Lo que señalaba a la consola portátil como la de mayor acogida entre el género femenino de la firma japonesa.

No puedo despedir este articulo sin hablar de que Game Boy fue una consola con una gran cantidad de accesorios extravagantes, ya que la consola recibió lupas para ver mejor su pantalla, linternas, altavoces externos e incluso de forma oficial recibió Game Boy Camera, que con una escasa resolución permitía a la consola convertirse en una cámara digital e imprimir las fotos que realizábamos.

Una Game Boy Pocket con Game Boy Camera e Impresora

Game Boy fue una consola muy exitosa y completa, con un futuro muy prometedor que fue seguido por Game Boy Advance de 16 Bit, que añadió mayor complejidad de colores y una potencia mayor que rivalizaba ya con Super Nintendo. Nintendo mató la marca con la llegada de Nintendo DS (Double Screen) y hasta la fecha no hemos vuelto a tener productos basados en Game Boy, aunque es más que evidente que las inspiraciones siguen presentes en productos actuales como Nintendo 2DS, Nintendo 3DS y la última consola Nintendo Switch.

Solo esperamos que Nintendo en un futuro se decida a lanzar una Nintendo Game Boy Classic Mini, que permita volver a disfrutar de la consola original de la misma forma que han tenido la oportunidad Nes Classic Mini y SNES Classic Mini.

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