Siempre se habla de que los shooters o los juegos de estrategia son los géneros más populares en PC, pero en otra época eran las aventuras gráficas las que reinaban en la plataforma con títulos gran calidad. Entre ellos, estaba Simon the Sorcerer, una aventura de fantasía con un argumento que hoy en día os sonará bastante.

Lanzado en enero de 1993, Simon the Sorcerer proponía una aventura gráfica pixelart con la habitual mecánica Point and Click que las caracterizaba. La historia nos ponía en la piel de Simon, un adolescente normal que está leyendo tranquilamente mientras escucha música en su habitación, es entonces cuando su perro Chippy encuentra un viejo baúl en el desván que guarda un viejo libro de hechizos y al abrirlo se desata un haz de luz en el que Chippy entra sin pensárselo demasiado, Simon le sigue y se encuentra al otro lado un nuevo mundo.

Hoy en día son muy populares las historias de “me he perdido en otro mundo de fantasía” sobretodo en los mangas y anime. Pero en aquel entonces resultaba bastante interesante el argumento, que nos hablaba de que habíamos sido llamados para rescatar al mago Calypso de las manos del hechicero Sórdido. Lo cual daba inicio a nuestra aventura como hechicero novato y como desconocedor de todo lo que aguarda en este mundo fantástico.

La historia de desarrollo de Simon the Sorcerer por AdventureSoft pasa por inicialmente se intento conseguir una licencia de Mundodisco para realizar su juego, ya que desde el estudio se pretendía lanzar un juego de aventura gráfica con humor debido al enorme éxito que en su época estaba cosechando The Secret of the Monkey Island II, otra de las aventuras gráficas legendarias. Finalmente se optó por una historia propia que incluyera mucho humor original y que estuviera inspirado en los cuentos de fantasía más populares, de hecho, se llego a afirmar por parte de sus desarrolladores que Simon estaba basado en el personaje de Harry Potter por lo de aprendiz de mago y en Guybrush de Monkey Island por los toques cómicos.

Pasando al lado de la jugabilidad, el juego era una aventura 2D en la que disponíamos a la izquierda de todo un repertorio de acciones que podíamos realizar y a la derecha de un inventario de objetos. Como en toda aventura gráfica, muchas veces era cuestión de ensayo error encontrar la solución correcta a cada paso que vamos encontrando, ya que muchas veces la acción más lógica no correspondía a la acción requerida por el juego, lo que hacía que las guías se volvieran muy populares para este tipo de juegos.

En otras ocasiones teníamos varias opciones de diálogos a elegir, lo cual nos permitía obtener información o completar acciones clave para poder seguir avanzando en la historia.

La historia del juego resultaba muy agradable de completar, ya que raramente los escenarios de fantasía representados no ofrecían alguna novedad interesante y realmente el tiempo invertido en el juego se basaba más en nuestra propia habilidad para completarlo, ya que algunas fases del juego requerían investigar un poco, explorar o recopilar objetos de otros lugares para poder usarlos y avanzar. Si conocemos como avanzar, el juego puede completarse en unas tres horas, si no, es posible que necesitemos muchas más.

El apartado gráfico del juego era puramente pixelart, con animaciones algo toscas o lentas pero bastante confortables de ver para los personajes y con escenarios que tenían algunos elementos animados como animales, cascadas o fuego. Por otro lado los personajes también podían realizar diferentes acciones con cierta movilidad, lo cual daba algo más de vida a este mundo fantástico.

En el apartado sonoro, el juego contaba con efectos de sonido y melodías que nos acompañaban a lo largo de toda la aventura, mientras que los personajes contaban con su propio doblaje de voces lo cual era otro gran punto a su favor.

Un dato curioso de la imagen de portada era que el enemigo final que aparece en ella es realmente el de la secuela.

Durante su lanzamiento original el juego tuvo una buena acogida por los medios y jugadores de PC de la época, con puntuaciones que en la mayoría de ocasiones superaban el 8/10. Lo cual facilitó a AdventureSoft lanzar secuelas de Simon the Sorcerer en el futuro.

En España el juego se distribuyo como normalmente con subtitulos en castellano en Disquette para AMIGA y PCs IBM, unos años después a mitad de los 90 se ofreció en un coleccionable de Kiosko en el que se podía adquirir el juego junto a otros a precios de risa ya en sus versiones CD-ROM.

En la actualidad se han distribuido versiones para dispositivos móviles que llevan cierto retoque gráfico, mientras que en PC se anunciaron versiones conmemorativas de su 25 aniversario de la primera y de la segunda parte, que ofrecen un modo HD y se ha remasterizado la banda sonora para la ocasión.

Por lo demás la franquicia está mayormente muerta y no se esperan juegos nuevos o más contenido basado en ellos.