Esta semana en Jueves va de Retro os hablaremos de la primera consola Xbox de Microsoft, que significó a principios de los años 2000 la entrada al juego de un tercer competidor en el mercado de consolas que ha conseguido florecer y luchar de tú a tú contra grandes como Sony y Nintendo.

Microsoft que estaba muy interesada en este mercado contrataba para esta tarea a un reducido equipo de desarrolladores de videojuegos, los cuales dieron forma a la primera consola de la compañía. Aunque en el pasado los de Redmond ya habían hecho sus primeros pinitos con Dreamcast de SEGA que usaba Windows CE como sistema operativo, lo cual hizo que la última consola de SEGA pudiera usar teclado y ratón para sus juegos, aunque el uso fue francamente escaso e irrelevante.

La primera consola de Microsoft fue en su corazón esencialmente un PC Gamer, ya que basada en una CPU Intel muy similar a los Intel Pentium III de la época y la GPU era un modelo de NVIDIA basado en GeForce 3. Lo cual junto a los 64MB de RAM y a un disco duro de 8 o 10GB daba vida a la consola más potente de esa generación, superando a PlayStation 2 y Nintendo Gamecube.

Uno de los memes que circulaba en aquella época que hacia mofa del tamaño de la Xbox con la leyenda “This is how Xbox is delivered” (asi es como se entregan las Xbox).

Físicamente la consola era enorme y provocó numerosas bromas sobre su tamaño, mientras que el gamepad “Duke” también era grande y robusto, lo cual forzó a Microsoft a lanzar posteriormente una versión revisada denominada “S” destinada a los usuarios con manos más pequeñas, principalmente aquellos del mercado asiático. La consola fue anunciada en el año 2000 y fue lanzada en Estados Unidos en 2001 después de haber sido presentada por el propio Bill Gates, llegando a Europa y al resto del mundo en 2002.

El gamepad original “Duke” contra la versión S lanzada posteriormente considerablemente más pequeña.

El gamepad de Xbox es muy similar a lo que hoy en día tenemos como versión evolucionada en Xbox One, con una configuración de doble Joystick, cruceta, dos gatillos L y R, pero cambiando los botones LB y RB actuales por una pareja de botones Blanco y Negro que aumentaban el frontal a seis botones disponibles para la mano derecha. Estos dos botones Blanco y Negro que se utilizaban en varios juegos de la consola terminaron desapareciendo en Xbox 360 y se optó por un diseño de botón + gatillo para cada lateral como en cualquier gamepad moderno.

Xbox apostaba como PlayStation 2 por los DVD, mientras que Gamecube apostó por unos mini-DVD propietarios que dejaron fuera el uso multimedia. La unidad en Xbox era algo más rápida que la incluida en la consola de Sony, lo cual provocó que los tiempos de carga fueran algo menores en la consola de Microsoft.

El diseño como prototipo de la consola era literalmente una X fabricada en aluminio, la cual usaba las aletas posteriores como refrigeración. Este diseño fue descartado debido a su alto coste de fabricación y lo absurdo que hubiera sido fabricar un PCB en forma de X.

Xbox incorporaba en su interior como hemos dicho un disco duro, por lo que no era necesario disponer de las “odiadas” Memory Card para guardar las partidas a no ser que quisiéramos usar estas partidas en otra consola. En caso contrario, necesitábamos comprar una “Memory Unit” que se insertaba en una ranura superior situada en el gamepad, un diseño que os recordará mucho al de Dreamcast, ya que “Duke” estaba fuertemente inspirado en el gamepad de la consola de Sega.

La consola finalmente se remataba con soporte para cuatro gamepad de la misma manera que venia haciendo Nintendo en sus dos últimas consolas, aunque fuera de títulos como Halo esta opción no fue demasiado popular.

Microsoft ya sabía por aquel entonces que su principal problema iba a ser el software, ya que muchas consolas habían fallado por la falta de títulos o de exclusivos, por lo que Microsoft se lanzó y adquirió a Bungie haciendo de Halo: Combat Evolved uno de los principales pilares de su consola, mientras que por otro lado se hizo con Rare, quien había cosechado enormes éxitos en Nintendo 64 con títulos como Goldeneye 007, Perfect Dark o Banjo Kazooie, lo cual aseguraba más o menos títulos exclusivos de varios géneros y un gran potencial de AAA disponible para la consola en el futuro.

Los de Redmond sabían también que el mercado japonés era tremendamente importante para el mundo de los videojuegos y se centraron en el antes que en el Europeo. Su consola Xbox sin embargo no fue bien recibida por el mercado en Japón y siempre se ha hablado de que los japoneses no estaban dispuestos a aceptar a una consola americana disponiendo de PlayStation en su país y de las consolas Nintendo.

Esta escusa sin embargo era una media-verdad, ya que en realidad el mercado japonés está y estaba dominado por una multitud de títulos que se lanzan exclusivamente para el, mayormente aquellos basados en anime y otras franquicias famosas, juegos que jamás llegaban a Xbox por la sencilla razón de que los desarrolladores japoneses no estaban dispuestos a lanzarlos en una consola americana y que vendía cifras ridículas en su país.

El corazón de la primera Xbox, PCB en el cual se dejaron dos espacios en los modelos iniciales de memoria RAM debido a que el Kit de desarrollo si instalo 128 MB de memoria en base a este mismo PCB.

Por lo que al final de la jugada Microsoft vio que el recibimiento de Xbox en Europa era mucho mayor y que debía centrar sus esfuerzos en Estados Unidos y Europa para lograr éxito con su nueva consola, ya que el mercado japonés era un caso perdido por muchos esfuerzos por Microsoft de intentar convencer a desarrolladores y jugadores.

Desde mi punto de vista, Xbox tuvo dos ejes principales en su estrategia, siendo el primero de ellos ofrecerse como la consola más potente de la generación y el segundo, el comienzo de la vida de Xbox Live, ya que la consola contaba con un puerto Ethernet integrado que facilitaba la conexión a internet.

El tema de ser la consola más potente no funciono demasiado bien en aquella época, ya que por lo general Xbox recibía ports multiplataforma de la mayoría de juegos que llegaban al mercado y las diferencias eran por lo general bastante mínimas o irrelevantes para el usuario final, un caso muy similar a PlayStation 4 o Xbox One hoy en día.

Xbox Live por su lado si tuvo un gran recibimiento, ya que legiones de jugadores se lanzaron a jugar online en juegos como Halo, Project Gotham Racing o Forza Motorsport entre otros, un servicio que tuvo un inicio duro a la hora de convencer a los jugadores de pagar por jugar online, pero que poco a poco se convirtió en lo que es hoy en día en Xbox One. Xbox Live consiguió 200.000 suscriptores durante los primeros meses del servicio, y al final de su vida ya superaba los dos millones de usuarios.

Xbox Live tampoco era ni de lejos lo que conocemos ahora, ya que ni había presencia de avatares, ni ofertas especiales, ni tampoco juegos gratis, por lo que el servicio se limitaba a marcar la barrera entre poder jugar online y no.

Hablando de ports y juegos multiplataforma, Xbox se nutría esencialmente de juegos que se lanzaban para las tres consolas de la época, mientras que empezaban a rodar juegos exclusivos como Ninja Gaiden, la saga Halo, Fable, PGR y Forza Motorsport. Un catalogo de exclusivos que difícilmente luchaba contra una Nintendo con gran cantidad de AAA exclusivos y una Sony que marcaba récords con PlayStation 2.

Antes de la saga Forza, Project Gotham Racing era la franquicia por excelencia de conducción en Xbox.

Al termino de su vida comercial en el año 2006, la primera Xbox había conseguido vender 24 millones de consolas en todo el mundo, de las cuales 16 millones eran para el mercado estadounidense, seis millones en el europeo y dos millones en el mercado asiático, Australia y Nueva Zelanda. Lo cual dejaba para el mercado japonés unas ventas muy pobres en el entorno de las 800.000 unidades.

Estas cifras sin embargo no son malas, ya que Xbox conseguía superar en su primer intento a Nintendo Gamecube que no llego a los 22 millones de unidades vendidas. Pero desde luego quedaban muy lejos de los 158 millones de consolas PlayStation 2 que consiguió colocar Sony, por lo que había mucho trabajo por hacer para su sucesora Xbox 360 que llegaba al mercado a finales de 2005. Lo cual hizo también de la vida de Xbox bastante corta con un periodo de apenas 4 años de vida, pero Microsoft no podía dormirse ya que PlayStation 3 llegaba en 2006 pisando fuerte con una legión de fans esperando la tercera PlayStation y las novedades que iba a traer consigo.

Mi historia con la primera Xbox fue la de tener en aquella época las tres consolas de la misma generación, por lo que Xbox llegó a mis manos junto a una PlayStation 2 para hacerle compañía a mi Nintendo Gamecube que ya me había dado bastantes alegrías. Xbox llegó a mi ofreciendo títulos de conducción adicionales como PGR y Forza, que hicieron que tocará menos la saga Gran Turismo en PlayStation 2, mientras que los multiplataformas los disfruté en su mayoría en Xbox por el autoconvencimiento de que era la mejor plataforma para jugarlos.

En mi caso no tardé demasiado en suscribirme al servicio Xbox Live, del que he sido cliente muchos años y a través del cual conocí a muchas personas con la que tengo una gran relación hoy en día, mientras que las otras dos consolas no consiguieron ofrecerme la experiencia online que ofrecía la consola de Microsoft. Por lo que considero que Microsoft supo adelantarse a su época y lanzar una alternativa muy potente, que si hubiera tenido un catalogo más abultado y un lanzamiento más cercano a PlayStation 2, hubiera conseguido mejorar sus resultados significativamente a pesar de no haber ganado la batalla.

Desde luego si puedo decir que la primera Xbox me convenció de inmediato en la compra de la Xbox 360 cuando se puso a la venta, la cual me dio muchas más alegrías que su predecesora a pesar de que sufrí mucho el problema de las tres luces rojas hasta en 4 ocasiones.