Una filtración en el software de pruebas SiSoft Sandra ha revelado un cambio importante en lo que serian los procesadores AMD basados en la nueva arquitectura Zen 2, que además de estar fabricados en 7nm y su nuevo diseño de chiplets, ahora dispondrían de mucha más cache que sus predecesores.

Según esta información el nuevo procesador “Rome” de 64 núcleos tendría un total de 256 MB de cache L3 o lo que es lo mismo, 16 MB por CCX y 32 MB por chiplet. Esto provocaría que un eventual procesador AM4 de 8 núcleos serie 3000 contará con un máximo de 32 MB de cache L3, lo cual hace que los accesos a memoria DDR4 sean menos abundantes al poder almacenar un mayor numero de datos.

Este cambio sería también uno de los principales responsables del aumento de eficiencia de los procesadores basados en la nueva arquitectura Zen 2, que combinado con su nuevo diseño con un chip central I/O reduciría su punto débil de latencias de forma drástica frente a sus predecesores.

Por ahora sin embargo se trata de una información sin confirmar, ya que los datos pueden haber sido manipulados o erroneos. Pero desde luego que Zen 2 de AMD cada vez suena más interesante y su tercera generación de procesadores cada vez parece más prometedora contra una Intel que se ahoga en su proceso a 14nm.