La peor noticia de la semana (y probablemente de 2017), ha sido sin duda alguna la decisión de la FCC (Comisión Federal de telecomunicaciones en Estados Unidos) de eliminar las regulaciones que protegían la neutralidad de la red frente a la avaricia de las teleoperadoras. Con este cambio, a partir de ahora las teleoperadoras de Estados Unidos podrán establecer prioridades a cada tipo de trafico de sus usuarios dentro de sus redes, facilitando así poner zancadillas o autopistas para ciertos servicios según convenga en cuanto a velocidad de transferencia, o en el peor de los casos ofrecer servicios de pago adicionales para poder saltarse estas limitaciones.
Este conjunto de regulaciones fueron aplicadas por la administración del anterior presidente Barack Obama al darse cuenta de que muchas teleoperadoras y medios habían comenzado a adquirirse entre si creando entidades mucho mayores que pretendían controlar el trafico de las redes que gestionan. Por lo que crecieron los miedos a que estas grandes empresas priorizaran su contenido y sitios webs arbitrariamente para beneficiarse a si mismas, mientras que bloqueaban o entorpecían a la competencia deliberadamente, estos miedos desembocaron en un conjunto de estrictas medidas que aseguraban que los usuarios de Internet acceden a todos los sitios con las mismas garantías, sin que las operadoras puedan priorizar el trafico.
Con el final de esta regulación, ahora las operadoras podrán si así lo desean priorizar el trafico, aunque para hacerlo tendrán que avisar a los usuarios de los cambios, algo que los usuarios ya ponen en duda por que las actuaciones a mala fe de muchas operadoras en cambios de condiciones de servicio siempre han estado a la orden del día.
En cuanto al resto del mundo, en teoría no debería afectarnos este cambio a no ser que entremos a utilizar servicios que se encuentran dentro de Estados Unidos. Por ejemplo, en Europa contamos con nuestra propia regulación que impide a las teleoperadadoras ejercer de esta manera, pero que por el otro lado permite servicios de pago de datos ilimitados a la hora de acceder a ciertos servicios como vimos en las ultimas ofertas de Vodafone con sus bonos para servicios de streaming de vídeo, música o para las redes sociales. Aunque por otro lado en Europa me preocupa más que algunas teleoperadoras estén soñando con acabar con las tarifas planas y volver a planes limitados por datos.