Como suele ser habitual las filtraciones de los productos de AMD provienen desde China, país desde el cual el medio ChipHell ha recogido las filtraciones de alguien que ya ha conseguido poner sus manos en los nuevos Ryzen 3 3200G y Ryzen 5 3400G. Para los desconocedores de estos modelos, se trata de APU que combinan la CPU con una GPU modesta, una opción ideal para equipos de poco tamaño o expectativas gaming muy humildes en equipos económicos.

AMD Ryzen 3 3200G

El nuevo Ryzen 3 3200G consigue mantener con overclock hasta los 4,3Ghz con un voltaje de 1.38V, lo cual ya es una gran mejora de 300Mhz frente a su predecesor, la cache se mantiene en 6MB. En cuanto a la GPU, seguimos manteniendo la presencia de Vega 8 con 512 Stream Processors pero con un aumento de frecuencia de 150 Mhz hasta los 1250Mhz. Las mejoras de frecuencias deberían aportar un aumento del rendimiento tanto en tareas de escritorio como en los propios juegos.

El otro lado interesante es un TDP reducido desde los 65W hasta los 35W, lo que debería hacer más sencillo mantener frecuencias más altas y la instalación en equipos de tamaño más reducido.

AMD Ryzen 5 3400G

La gama alta del modelo es el Ryzen 5 3400G, el cual incluye SMT y cambia el chip GPU Vega 8 por Vega 11 con 704 Stream Processors, lo cual da un buen salto de rendimiento en el terreno de juegos para esta APU. Según la filtración, se ha logrado un overclock de 4.25Ghz con 1.38V de voltaje, lo cual supone también una notable mejora frente a su predecesor que no lograba situarse en los 4Ghz.

Según las notas la GPU Vega 11 también habría recibido una mejora mínima de frecuencias hasta los 1300Mhz, lo cual supone 50Mhz de diferencia frente a su predecesor.

Este overclocker y “filtrador” también ha intentado hacer Delid a la muestra del Ryzen 3 3200G, el cual habría sido destruido tras el intento ya que el nuevo modelo llega soldado y no con pasta térmica como en la generación anterior. Aquí una imagen del desastre:

Los nuevos modelos de AMD fabricados ahora bajo el nodo de 12nm llegan para aportar lo mismo que la segunda generación de Ryzen, mejores temperaturas y mayores frecuencias, además de una arquitectura revisada en CPU que ha dado muchas alegrías a quienes han confiado en AMD para esta generación. Aunque con la cercanía de los 7nm, la vida de estos procesadores en el mercado puede ser limitada con la amenaza cercana de APU mucho más potentes en el futuro.