Una evolución de arquitectura siempre trae consigo un previsible aumento del IPC de los procesadores, por lo que es esperable que la nueva arquitectura de AMD “Zen 2” que dará vida su tercera generación de productos Ryzen suponga un aumento de las instrucciones por ciclo de sus procesadores.

La gran pregunta siempre suele ser ¿cuanto? y parece que AMD ya ha hecho algunas pruebas con test internos a sus nuevos procesadores, revelando que en test DKERN + RSA se han obtenido resultados del 29% de aumento frente a la primera generación de procesadores Ryzen.

Por supuesto, los datos de la propia marca siempre hay que tomarlos con cuidado y más cuando ya de inicio se advierte que este aumento son en tareas concretas. Por lo que tendremos que esperar a las primeras pruebas por usuarios en benchmark más conocidos y comunes entre los usuarios, para ver de que cifras reales estamos hablando en el momento del lanzamiento.

Por otro lado, hay que considerar que independientemente de que el aumento de IPC será muy positivo para los procesadores basados en Zen 2, también sufriremos un aumento considerable de núcleos disponibles en la tercera generación de procesadores Ryzen. Ya que el nuevo diseño permite que la plataforma AM4 pueda escalar hasta los 16 núcleos, mientras que Threadripper y EPYC recibirán modelos de hasta 64 núcleos, lo cual por si solo ya asegura un aumento de potencia considerable.