Aunque ya era un secreto a voces y ya ha habido confirmaciones no oficiales sobre el tema, la mayoría de gente que seguimos el mundo del hardware ya sabíamos que los nuevos chipsets de Intel serie 300 y sus nuevas placas base iban a implicar que los nuevos procesadores de octava generación no fueran compatible con las placas base anteriores de serie 100 o serie 200. Un movimiento claro apuntando a que los usuarios interesados en Coffee Lake, hagan un cambio total de plataforma teniendo que saltar a un nuevo modelo de placa base, con el gasto extra que ello supone.
Esto no caído demasiado bien entre los fans de la compañía azul, ya que Coffee Lake usa el mismo socket exactamente que Skylake o Kaby Lake y se hace difícil pensar en una razón real para no permitir estos nuevos procesadores en al menos las placas base de serie 200, más sabiendo que el chipset serie 300 sigue siendo el mismo Kaby Lake PCH. Razón que parece pasar por el puro marketing.
Hoy nos enteramos de otra “obviedad” después de saber esta información anterior, y es que los procesadores Skylake o Kaby Lake tampoco funcionarán bajo la nueva plataforma de chipset serie 300, anulando cualquier posibilidad de retrocompatibilidad de esta plataforma con los procesadores ya existentes del mismo socket. Algo que tampoco gustará a los actuales usuarios, ¿que os parecen estas limitaciones?
 

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