Cuando comencé con mis artículos de Jueves va de Retro hablando de tanto juegos como consolas de épocas pasadas, me empezaron a surgir inquietudes acerca de otros temas de los que os podría hablar de forma semanal y de un nuevo formato con un tono más amigable sobre situaciones extrañas que nos ocurren a los gamers.

De está forma quería estrenar esta semana la nueva sección Misterio Gamer, que estrenamos esta semana con “Compramos juegos a los que no vamos a jugar” una situación que soy consciente que no es habitual para todos los jugadores, pero si que es más habitual de lo que muchos creen.

Sé que mucha gente va a pensar que es imposible que un jugador o lo que podríamos calificar como un verdadero “gamer” pueda ser capaz de comprar un juego y simplemente dejarlo en la estantería o añadirlo a su biblioteca de su plataforma digital sin más. Pero en una época donde las ofertas (¡malditas Steam Sales y Humble Bundles! están a la orden del día ya no es tan raro que esto ocurra.

Uno de mis “primeros casos graves” con este problema fue durante el lanzamiento de Fallout 3, un lanzamiento que para mí en aquella época paso desapercibido y desconocía totalmente la calidad del título. Fallout 3 cayó en mi cesta de la compra junto a otros títulos de Xbox 360, creo que un total de 3 o 4, el juego de Bethesda estuvo en mi estantería cerca de más de año y medio hasta que finalmente un día me decidí a desprecintarlo dándole una oportunidad. No hace falta decir que cayeron en unas semanas más de 200 horas de juego.

O por ejemplo, otro caso fue el de volver un día cargado de la tienda con Kingdom Hearts, Kingdom Hearts II y Final Fantasy X, y no haber jugado ninguno de los tres, más grave en el caso de Final Fantasy X, ya que lo volví a comprar en su versión Steam en HD y todavía no me he hecho el animo de jugarlo. A mi vergüenza el único Final Fantasy que no he jugado de toda la franquicia, a pesar de que muchos me crucificareis por que tengo entendido que es de los más queridos por los fans.

En PC ahora mismo mi biblioteca de Steam supera los 330 títulos y puedo asegurar que está situación ya era así antes de comenzar con GamerBits o sus dos webs predecesoras. Para mi no era raro añadir títulos con el Humble Bundle o otras ofertas, por lo que cada ciertas semanas añadir un buen puñado de títulos junto a los más importantes que solía comprar no era extraño.

Una pequeña muestra de mi “locura”

Perfectamente no me da miedo a asegurar que he jugado a menos de la mitad de los juegos de mi biblioteca y que muchos de ellos son apenas un “oye, voy a completar la colección de esta saga”, con lo que llegaron muchos como Final Fantasy o Resident Evil que ya había jugado en otras plataformas. Volví a comprar juegos como Fallout 3 y Fallout New Vegas, o alguien me regaló Bioshock Infinite y decidí completar toda la franquicia cuando salían ofertas, why not? Tranquilos, no llaméis al psiquiátrico más cercano, ya me hicieron pruebas.

Creo que de alguna manera yo o otros jugadores nos hemos vuelto de alguna forma una especie de coleccionistas, los cuales hemos buscado una conveniente escusa para seguir acumulando títulos en nuestras bibliotecas. Ya que muchos de los que conozco que disponen de gran cantidad de títulos justificamos esta practica afirmando que así tenemos disponibles los juegos para cuando queramos jugarlos (como si eso fuera a ocurrir…).

Tampoco es raro comprar juegos físicos muchas veces del mercado de segunda mano, sobretodo cuando te topas con los mejores de la plataforma a precios de risa. Algo que principalmente me ocurrió con Nintendo 64 y Nintendo Gamecube, donde disponía de más de 50 juegos, y sí, algunos aunque en menor medida que en el caso de Steam, no llegué a jugar nunca.

El título de la entrada no es una pregunta, ya que no me hace falta pensar en que las bibliotecas más numerosas siempre siempre tienen algún título al que no se ha jugado o como mucho apenas se ha ejecutado una vez. No es que considere esto un problema la verdad, por que hoy en día es fácil que compartamos la biblioteca con otra persona, normalmente algún familiar en casa y muchas veces se descubre algún juego al que no habíamos prestado atención pero era una joya.

Por otro lado, yo decidí hace algún tiempo ir dando solución a esto empezando a jugar sobretodo a aquellos juegos que son una saga, como por ejemplo los títulos de Batman de Rocksteady Studios o los dos fantásticos Metro 2033 que he jugado tanto en su versión clásica como en la Redux.

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