Hace poco asistíamos a la creación del hashtag contra Nintendo #freemelee, una forma de copiar a Epic Games con su #freefortnite que nacía con la motivación de criticar la decisión de Nintendo de no permitir la celebración del torneo de Smash Bros. Melee The Big House debido a que este pretendía usar copias en un emulador para poderse usar online mediante el Project Slippy.

Como es lógico los abogados de Nintendo no hubiesen levantado una ceja por el evento si se tratara de una reunión de amigos y más cuando el evento se lleva organizando sin problemas desde 2011. Sin embargo, el uso de emuladores debido al momento de pandemia y el animo de lucro del evento que exige un pago de 15 dólares para la entrada individual y 10 dólares para el evento por parejas para cada uno de los participantes, si ha hecho que Nintendo finalmente contactara con los organizadores para pedir el cese y desistimiento de sus actividades.

En concreto, si nos ceñimos a la edición de 2019, The Big House acumulaba un total de 1990 participantes en la categoría single entre las diferentes versiones del juego y 816 participantes en la categoría doubles. Esto supone que el torneo mueve sin contar las actividades secundarias o menores (como la entrada de espectadores o otras actividades económicas) cerca de 40.000 dólares solamente en cuanto a entradas al evento, algo que iba a repetirse en esta edición online, entregando premios que no superan los 27.500 dólares, lo que deja un amplio margen de beneficio para la actividad.

Obviamente un evento de miles de personas y claro animo de lucro no pasa desapercibido para Nintendo, quien por lo general suele responder con celo ante el uso no legitimo y comercial de su propiedad intelectual, por lo que desde un punto de vista empresarial es comprensible que no se permita un evento que usa tu propiedad de forma comercial si este no cuenta precisamente con los permisos y beneplácito de en este caso Nintendo.

El movimiento #freemelee en las redes obviamente decide ignorar el hecho innegable de que se trata de un evento con animo de lucro y defiende casi rozando el nivel de fanatismo (a veces no lo roza) que Nintendo está lanzando un ataque contra los eSports de Smash Bros, llamando a la comunidad a ponerse en contra de Nintendo para que esta permita la celebración del torneo, ya que según su argumentario, Nintendo no tiene derecho ni razón para impedirlo, ya que el uso de copias de los juegos no es ilegal, advirtiendo de que Nintendo se está poniendo en contra de la comunidad de jugadores de sus juegos.

Nintendo por su parte comentaba lo siguiente al respecto:

Nintendo aprecia el amor y la dedicación que la comunidad de juegos de lucha tiene por la serie Super Smash Bros. Nos hemos asociado con numerosos torneos de Super Smash Bros. en el pasado y hemos organizado nuestros propios torneos en línea y fuera de línea para el juego, y planeamos continuar con ese apoyo en el futuro. Desafortunadamente, el próximo torneo Big House4 anunció planes para albergar un torneo en línea para Super Smash Bros. Melee que requiere el uso de versiones copiadas ilegalmente del juego junto con un mod llamado “Slippi” durante su evento en línea. Por lo tanto, Nintendo se puso en contacto con los organizadores del torneo para pedirles que se detuvieran. Se negaron, dejando a Nintendo sin más remedio que intervenir para proteger su propiedad intelectual y marcas. Nintendo no puede tolerar ni permitir la piratería de su propiedad intelectual.

Pasado este episodio y desapareciendo el hashtag del trending topic pocas horas después, algo motivado del descubrimiento de lo que había realmente tras The Big House y el movimiento #freemelee. Más tarde acudíamos a otro episodio de este drama sin sentido, ya que hace unos se estaba retransmitiendo de forma oficial un torneo de Splatoon 2, donde “sabiamente” algunos participantes decidieron convertir la competición en un escenario de reivindicación política cambiando los nombres de sus equipos a FreeMelee y otros similares durante el evento. Esto provocó que Nintendo cancelara la emisión del evento, que finalmente se ha celebrado igualmente sin retransmisión creando un nuevo torneo llamado “The Big Squid” en soporte del torneo de Smash y con el evidente malestar de la comunidad de jugadores de Splatoon.

Obviamente en este segundo caso el movimiento de Nintendo es una represalia a la organización del evento que ha permitido la escena, por lo que Nintendo ha decidido cancelar la emisión de las finales que estaba prevista después, aunque algunos medios citan que esta había quedado también desierta después de que los equipos finalistas se hayan movido al nuevo torneo, que por cierto, ya ha recaudado más de 25.000 dólares y quiere dar lo que supere esa cifra a la caridad. Irónicamente, la “comunidad” (entre comillas ya que solo representan al mínimo sector de la escena competitiva y no a la comunidad de jugadores general) de jugadores de Splatoon ha decidido ponerse en contra de la misma Nintendo que estaba promocionando su evento para apoyar en solidaridad a la cancelación de The Big House, lo que augura un futuro interesante para este tipo de eventos.

Hoy llegaba el tercer caso y de nuevo, la comunidad detrás de #freemelee estaba dispuesta a sacar de contexto como sea una nueva situación para hacerse oír como sea en las redes sociales volviendo a pintar a Nintendo como el malo de la historia. En esta ocasión se ha señalado a Nintendo por cancelar la venta de unos Joy-Con personalizados que tenían como motivación recoger fondos para la caridad de asociaciones contra el suicidio en honor al ya fallecido streamer Etika.

Estos Joy-Con llamados “Etikons” eran vendidos por CptnAlex, quien mostraba en Twitter como Nintendo le había remitido la carta de cese y desistimiento pidiendo que dejara de fabricar, promocionar, vender y distribuir productos asociados a su propiedad intelectual:

La carta incluye una serie de patentes que se han infringido, donde podemos ver el uso de Nintendo Switch, el logo de los Joy-Con, la palabra Joy-Con, Mii, WiiFIT, Grookey, Scorbunny, Sobble, el logo de una pokébola y Pokémon. Espera, ¿Por qué Nintendo pide a CptnAlex, que no use los logos de pokémon, varios Pokémon y otras marcas que no aparecen en los mencionados Etikons? Fácil, los “Etikons” son solamente uno de los múltiples productos que forman parte del negocio de esta persona y los únicos que entregan los beneficios a la caridad. Pero el movimiento #freemelee ha manipulado la decisión de Nintendo para intentar hacer creer en las redes sociales que la compañía japonesa está dilapidando una acción caritativa, cuando realmente está cortando un negocio de productos no licenciados de la misma manera que Sony impedía hace poco la venta de carcasas de PlayStation 5 no oficiales.

El problema real de CptnAlex viene de usar logos y/o personajes que requieren de una licencia de Nintendo para utilizarse en sus personalizaciones, ya que vender personalizaciones no está prohibido, pero como sucede con otros mandos licenciados por ejemplo por marcas como Hori, solamente se venden de forma legal si cuentan con sus respectivos permisos. Aunque es cierto que existen copias y productos no licenciados que llegan a nuestro mercado por otros canales, cosa que Nintendo sigue luchando por impedir.

Tampoco hay que olvidar que la fecha elegida para esta nueva campaña de difamación no es casual, ya que hoy 7 de diciembre se celebran los dos años del lanzamiento de Super Smash Bros. Ultimate en Nintendo Switch, lo que ya dice mucho de que esta historia se había planeado con anticipación, ya que la carta de CptnAlex es de septiembre.

Desde mi opinión ya personal, creo que es criticable que Nintendo no cuente con un código de juego en red para el lado competitivo de sus juegos, incluso con una escena competitiva mínima entre los millones de copias vendidas. Pero no se puede pretender tampoco que Nintendo apruebe eventos con animo de lucro permitiendo el uso de emuladores como herramienta de trabajo, ya que aunque en otros casos se haya permitido alguna vez por parte de otras compañías, finalmente la decisión final de permitir o no el uso comercial está en manos de Nintendo y no de la comunidad de jugadores competitivos por muy bienintencionadas que sean sus motivaciones.

Además, desde #freemelee se llama al boicot intentando hacer uso de la moda de la cultura de la cancelación para tratar de afectarla de cara a la campaña navideña, pero al final las redes también saben descubrir que hay detrás de este tipo de movimientos, más cuando se trata de una burda manipulación solo empujada ya por los habituales haters.

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