La llegada de la arquitectura Ampere en las tarjetas gráficas NVIDIA GeForce RTX 3000 se acompañaba casi de la muerte definitiva de las configuraciones multiGPU, ya que esta opción solo quedaba disponible ya para las RTX 3090 a precios desorbitados. Sin embargo, NVIDIA parecía haber aprovechado la muerte del SLI/NVLINK en gaming para ofrecer a los usuarios GPU más potentes que la generación anterior, algo que se ha traducido en consumos eléctricos más elevados.

Si nos basamos en las GeForce RTX 3080, podemos ver consumos que superan alegremente los 300W y que incluso juegan con el tramo entre los 350~400W dependiendo de la configuración de VBIOS del fabricante, consumos muy elevados si los comparamos con la competencia, ya que AMD por lo general e incluso en su buque insignia RX 6900 XT no ha superado los 300W. Esto deja claramente en evidencia a una NVIDIA que se enorgullecía de su eficiencia frente a su competidor y que sin embargo, ha demostrado ser mucho menos eficiente en esta generación.

El gran responsable de este problema es la llamada “lotería del silicio”, ya que NVIDIA y los ensambladores tienen que tener en cuenta tanto los chips buenos, como los chips más hambrientos y menos eficientes, por lo general, los que han tenido la mala suerte de nacer en los extremos de las obleas. Si bien NVIDIA quizás debería haber eliminado a los chips absurdamente menos eficientes, no lo ha hecho, por lo que las VBIOS por lo general abren la puerta a todos los chips para consumir entre 1.025mv a 1.075mv, algo que es una autentica barbaridad para la inmensa mayoría de los chips, que aumenta el consumo y que además hace necesarias soluciones de refrigeración más extremas para contener las temperaturas.

En nuestro ultimo vídeo de Youtube os mostramos que tan mal optimizados están los consumos de las GeForce RTX 3080, utilizando como referencia el modelo Aorus GeForce RTX 3080 XTREME, que partiendo de un consumo de entre 340W a 360W con una frecuencia de 1,9Ghz, conseguimos optimizar mediante undervolt. El resultado sin afilar demasiado es esclarecedor, ya que bajamos el voltaje desde los 1025mv hasta los 850mv manteniendo las mismas frecuencias, lo que supone una bajada no solo de 7 grados a las temperaturas, sino también una reducción del consumo hasta los 270W y eso sin haber afilado en exceso el perfil.

Esta prueba deja bastante clara que quizás ha llegado el momento de dejar fuera a ciertos chips como defectuosos que no alcancen unos niveles de calidad mínimos de eficiencia, o al menos, establecer un sistema que pueda ajustar los voltajes necesarios de funcionamiento vía driver y no se dedique simplemente a ofrecer voltajes mucho más altos que solo representan un problema de consumo eléctrico y de temperaturas para el usuario final. Queda demostrado por tanto que las GeForce RTX 3000 son mucho más eficientes de lo que la configuración stock nos ofrece.

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