Parece que 2017 finalmente va a ser el año de AMD en cuanto a ir recuperando poco a poco todo el espacio de mercado perdido contra Intel y Nvidia en los últimos años. Hemos visto como AMD sufría con una poco atractiva linea de procesadores FX alargando su vida hasta un punto que Intel ya había comido tanto terreno que cualquiera hubiera pensado que AMD estaba más cerca de desaparecer o ser adquirida por un tercero (como los famosos rumores de la compra por parte de Samsung), mientras que en el mercado de GPU lanzaba series de refritos con apenas una novedad en la serie RX 200 o serie RX 300, incluso como se esforzaba por lanzar al mercado tarjetas monstruosas como Fury X que finalmente no daban los resultados esperados y que quizás hacían una apuesta demasiado prematura por la memoria HBM a pesar de que pudiera ser un concepto interesante.

Una época demasiado oscura para AMD donde sus acciones habían caído por los suelos y ya muchos se temían lo peor de como el segundo poseedor de la licencia X86 estaba apunto de desaparecer frente a una Intel que estaba demasiado fuerte y confiada, la cual en los últimos años apenas se ha dedicado a lanzar nuevas arquitecturas que apenas aportaban un más de rendimiento que la anterior, un ejemplo es como Intel ha seguido manteniendo su linea mainstream con procesadores de cuatro núcleos, mientras que solo a partir de la gama entusiasta encontramos procesadores de seis núcleos pero de arquitecturas anteriores.

La luz llegaba con un cambio de rumbo de manos de la Dr. Lisa Su, un cambio de rumbo radical por el cual se cancelan las dos próximas iteraciones de los procesadores AMD FX dejando al a plataforma AM3+ condenada a vivir de Piledriver hasta el final de sus días, la apuesta es clara, el mercado de las APU (CPU+GPU integrados) y un nuevo camino en cuanto a CPU que devuelva a AMD a un nivel competitivo contra Intel.

Los resultados no tardan en llegar con el nuevo modelo enfocado a las APU, donde AMD puede ofrecer opciones a precios razonables que incluyen una buena GPU integrada para equipos humildes, aunque su corazón de CPU basada en la vieja arquitectura FX no daba para mucho más, finalmente se logran buenos resultados de ventas. Por supuesto, el punto más importante de la nueva vida de AMD para mi a todas luces ha sido el hecho de que la compañía prepare los SoC de las consolas de nueva generación, tanto de Xbox One, como de PS4, como sus posteriores modelos llegando hasta Playstation 4 Pro o la próxima Project Scorpio, puede parecer una tontería, pero actualmente por muy mal acuerdo y poco que gane AMD con esto a principios de año ya habían mas de 50 millones de Playstation 4 vendidas y a estas alturas del año deberían haber superado ya los 60 millones de consolas fácilmente, mientras que la consola de Microsoft comenzaba el año con 26 millones de consolas vendidas, que ahora podrían estar cerca de los 30 millones.

Esto significa que AMD ha vendido con este acuerdo más de 90 millones de SoC Jaguar, por que recordemos que una cosa son las unidades vendidas, otra las unidades distribuidas y otra todavia las unidades que se están fabricando, por lo que la cifra estoy seguro que supera fácilmente ya los 100 millones de unidades. Un acuerdo que Nvidia despreciaba y que quizás no debería haber dejado pasar. Ser el corazón de todas las consolas de nueva generación le ha sentado muy bien a AMD y por si fuera poco hay que tener en cuenta que actualmente todos los juegos multiplataforma se han diseñado específicamente para los procesadores y tarjetas gráficas AMD, así que cuidado, las optimizaciones están a la orden del día y muchos usuarios de los “obsoletos” procesadores FX donde la mayoría se mueven a 4Ghz muy lejos de los 1,6Ghz de la CPU Octacore de Jaguar han visto como sus procesadores están viviendo una nueva vida gracias a API como Direct X 12 o Vulkan, mientras que Direct X 11 ya recibe títulos con una mayor optimización de CPU, volviendo estas a brillar dejando muchas veces en evidencia a procesadores Intel i5 o i3 con cuatro hilos, los cuales ahora ya no parecen tan buen opción, como podrían parecer antaño.

En 2016 llegaba la nueva serie RX 400 de tarjetas gráficas con la nueva arquitectura “Polaris”, que quizás prometía bastante más de lo que finalmente ha sido pero que en ultima instancia ha competido bien con NVIDIA y sus GTX 1050, GTX 1050 Ti y GTX 1060 de 3 y 6GB, ofreciendo una alternativa que ha podido gustar más o menos, pero que ha hecho que AMD recuperara algo de terreno perdido frente a su único rival en este mercado, aunque por desgracia desde AMD no ofrecieron soluciones de gama alta o entusiasta dejando este mercado completamente a merced de los designios de NVIDIA que ha vendido las GTX 1070 y GTX 1080 al precio que le ha dado la gana, sin nada que compitiera contra ellos.

Ya en 2017 llegaba el esperadisimo reemplazo de los FX, AMD Ryzen, una nueva arquitectura de CPU que propone procesadores de cuatro, seis y ocho núcleos que además pueden ejecutar dos hilos por núcleo con la tecnología SMT de forma similar a lo que logra Intel con su HT, Ryzen llega con una linea de precios muy agresiva, ofreciendo un procesador de ocho núcleos como el AMD Ryzen 7 1700 por 359€ mientras que Intel lo hace por tres veces más en su plataforma entusiasta con su Intel i7 6900K, por no hablar de que la gama de entrada presenta un serio competidor con el Ryzen 5 1400 de cuatro núcleos por 189€, que presenta un procesador de ocho hilos con una rebaja de precio considerable frente a la opción Intel, por no hablar del Ryzen 5 1600 que ofrece una solución de seis núcleos y doce hilos por 249€.

Precios muy interesantes pero que desgraciadamente se ven lastrados por una plataforma muy inmadura y quizás por la falta de visión de AMD de ofrecer ya una plataforma con placas base entusiastas al mismo nivel que Intel, algo que parece que se solventara con la llegada del rumoreado chipset X399 y con una linea de procesadores más agresiva con conteos hasta 16 núcleos.

En el mercado de las GPU, AMD no ha podido evitar volver a los viejos hábitos y ofrecer a partir de mañana de hecho, una serie RX 500 que no es más que un refrito mejorado de la serie RX 500, donde la única novedad real será una nueva tarjeta de gama baja RX 550 que pretende asaltar los precios inferiores a los 100€ con una nueva opción perfecta para jugadores de MOBA, F2P o el tan popular overwatch a bajo precio. Poco después debería llegar las nuevas AMD Vega, que más vale tarde que nunca pretenden asaltar la gama alta y entusiasta del mercado de tarjetas gráficas con una GPU tope de gama que en números debería competir contra las nuevas GTX 1080 Ti de tu a tu. Mientras que no sabemos todavia que depara la nueva VEGA de gama media, suponemos que enfocada a ser superior a la nueva RX 580 y quedar a medio camino de las nuevas VEGA.

Por si fuera poco, AMD ha firmado recientemente un acuerdo con Intel, por lo que Intel lanzará próximamente con GPUs AMD aumentando considerablemente todavia más las GPU AMD que se montan actualmente en los equipos, algo que como decía antes hace que muchos juegos se desarrollen pensando en el numero de gráficas que hay en el mercado, no dejando a AMD de lado o optando por tecnologías propietarias o diseños específicos que puedan beneficiar más a unos o otros.

En mi opinión, AMD esta dando los pasos correctos, aunque de forma muy lenta y comedida, pero parece dispuesta a que una vez iniciados no permitir que Intel o Nvidia les vuelvan a comer la tostada y poco a poco recuperar todo el terreno perdido, volviendo a una senda que aleje a AMD de esa imagen de que esta más cercana a desaparecer que de volver a ser la competidora seria que era.

Y vosotros, ¿Que opináis? ¿Creéis que AMD ha hecho lo correcto?