En un lugar de hacer una pequeña noticia comentando las novedades de la llegada de Doom a Nintendo Switch, he creído oportuno como gamer de PC y poseedor de esta curiosa consola tomarme la molestia de dar mi opinión sobre lo que esta sucediendo con la llegada de Doom. En primer lugar, hoy nos levantamos con la noticia de que Doom hará uso de un cartucho de 16 GB en Nintendo Switch y que la descarga opcional del modo multijugador tomará 9GB adicionales de nuestro espacio de almacenamiento, ya sea la memoria interna de 32GB o de la MicroSD que tengamos instalada (en mi caso opte por 128GB).

Doom funcionará a 720p en modo portátil o sobremesa en Nintendo Switch a unos “rocosos” 30fps según Bethesda, los cuales habrían recibido la ayuda de Panic Button, que también se encargaron de portar Rocket League a esta consola híbrida entre portátil y sobremesa (aunque más portátil que nada). Dicho esto, el juego luce espectacular y a cada vídeo mostrado como jugador de PC apenas me creo que este viendo Doom correr en la consola portátil, aunque haya sido a costa de rebajar el nivel gráfico, algo que hasta ahora muchos dábamos por imposible.

Lo que no puedo evitar es ver a un viejo conocido, y hablo de la capacidad de los cartuchos de Nintendo Switch. Un conocido ya para los Nintenderos en la época de Nintendo 64 y que supuso que muchos juegos no pudieran llegar a la consola o que si llegaban, lo hacían a costa de un incremento de precio muy íntimamente relacionado con el tamaño del cartucho utilizado. En aquel entonces, su competidora usaba los más lentos CDROM de toda la vida con capacidades de 650MB, mientras la N64 sobrevivía con cartuchos que en el mejor de los casos y excepcionalmente llegaron hasta los 512 MB para dar vida a títulos como Resident Evil 2 en N64 a cambio de una compresión exagerada.

La historia en Nintendo Switch no es muy diferente, vemos como Doom escoge ya un formato de 16GB dejando fuera 9GB del modo multijugador y a muchos ya les ronda la cabeza por que no se ha optado por un cartucho de 32GB, la respuesta es obvia, el precio. Mientras en las consolas de nueva generación se usan Blu-Ray de 25GB en el caso de los discos de una capa y de 50GB en el caso de los discos de dos capas, aunque en teoría se podrían utilizar discos de tres o cuatro capas, que en la actualidad no se utilizan. Los juegos en Xbox One y Playstation 4 llegan con un disco con todos los datos comprimidos, siendo necesario instalar los juegos en la propia consola para revelar su espacio requerido real, al que deberemos sumar actualizaciones, DLC o cualquier otro contenido adicional que haya sido lanzado.

Esto deja a la Nintendo Switch con una desventaja clara en juegos que requieren mucho espacio, a pesar de que puede optimizarse el espacio eliminando versiones de las texturas que en Nintendo Switch no van a utilizarse para ganar espacio en el cartucho. Doom o Wolfestein II son juegos shooter que realmente se basan en escenarios bastante cerrados, por lo que requieren de menor espacio en la practica que otros juegos más exigentes como los de mundo abierto.

¿Pero que pasa cuando Square Enix piensa llevar Final Fantasy XV a Nintendo Switch?, Y si Bethesda planea llevar Fallout 4 a Nintendo Switch ¿Es un problema el espacio?. La respuesta es difícil, ya que por ahora sabemos que Nintendo Switch puede optar como máximo (imaginamos que por precio) a cartuchos de 32GB, siendo el primer ejemplo Dragon Quest Heroes I+II que se ha vendido en este formato incluyendo a ambos títulos en un mismo cartucho.

Para que os deis cuenta de lo que hablo, ya que el título todavía no ha llegado a Europa, si nos vamos a una conocida tienda asiática como Play-Asia curiosamente el único juego confirmado con cartucho de 32GB esta disponible por alrededor de los 67€, mientras que otros títulos más convencionales como Monster Hunter XX, Mario Odyssey o Dragon Ball Xenoverse 2 mantienen precios de 50€ e incluso otros títulos mantienen precios inferiores. Hasta el propio Dragon Quest X, mantiene un precio inferior, a pesar de que se trata de un RPG.

Para más pruebas solo hay que fijarse en el listado de juegos, cuando comenzamos a ver como algunos títulos mantienen la línea de los 50€ en precio, mientras que otros superan ya la línea de los 60€ llegando incluso hasta los 65€. En España, también hemos podido ver varias lineas de precios diferentes según el título, resulta gracioso que Mario Kart 8 que incluye un cartucho de 8GB se venda por 49,99€, mientras que Zelda: Breath of the Wild se venda en 58.90€, sabiendo que este ultimo cuenta con el cartucho de 16GB.

Curiosamente Xenoblade 2 también responde a este patrón de precios con su cartucho de 16GB, por lo que entenderéis mis sospechas que aquellos juegos que vayan a lanzarse con el cartucho de 32GB acaben superando los 60€ de forma sencilla y sin que las caras se pongan rojas de vergüenza en las oficinas de Nintendo.

Estoy seguro de que viendo el catalogo de Switch y las capacidades necesarias para cada juego encontrareis por vosotros mismos muchos ejemplos que podréis relacionar fácilmente con el precio del juego final, ya que también hemos observado que algunos títulos se lanzan en la linea de los 40€. Por lo que en resumen, puedo concluir que Nintendo Switch se enfrenta a un problema durante sus primeros años de vida con la capacidad de sus cartuchos y en cuanto al precio de los juegos, un problema no demasiado grave ya que la consola se vende por castigo y al final a muy pocos les importará pagar un poco más si el juego vale la pena.

Esta claro que no llegaremos a la situación de Nintendo 64, ya que el precio de los cartuchos debería bajar con el tiempo ofreciendo mejores capacidades a menor precio, por lo que no dudo que en algún momento del final de su vida se lleguen a ver juegos en cartuchos de 64GB, aunque por ahora, la ventaja es que gracias a las conexiones de internet, se puede dejar parte del juego en descarga “opcional” o como actualización “obligatoria” para evitar el problema de la capacidad, algo que era imposible en la época de Nintendo 64. Por lo que Final Fantasy XV en Nintendo Switch puede ser posible, si la consola técnicamente es capaz de aguantar una versión reducida gráficamente del título y si Square Enix opta por el cartucho de 32GB para el, sacrificando la línea de precios de 50€.

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