Además de las actualizaciones para la versión PC de las que os acabamos de hablar para Playerunknown’s Battlegrounds, la versión Xbox One que sigue algo retrasada también recibe una importante actualización que se centra en el rendimiento con su parche 13.
El parche 13 se centra en la optimización y rendimiento de la versión de las consolas de Microsoft, en la que leemos entre los cambios que la caída libre y en paracaídas se ha optimizado para mejorar las primeras fases del juego, una fase en la que el rendimiento suele decaer mucho. Esto incluye optimizaciones en la carga del mundo, en las que también se ha mejorado el interior de los edificios en cuanto a objetos.
Los datos utilizados para el movimiento de los jugadores que están fuera de vista también se ha optimizado para ser más eficiente, a la vez que se ha optimizado para ellos el como equipan o se des-equipan de objetos para mejorar el rendimiento general del título. Una situación que era responsable de varios de los crasheos.
El inventario también se ha optimizado para mejorar la respuesta y solventar varios problemas que provocaban crasheos. Finalmente, los vehículos vacíos provocaban problemas de rendimiento que deberían haber quedado resueltos en esta versión.
Las notas del parche también advierten de un problema que no ha podido resolverse, ya que al parecer el juego se crashea tras largas sesiones de juego de más de tres o cuatro horas. Por ahora se recomienda reiniciar el juego cada dos horas para evitar este problema. El cual se intentará resolver para el próximo parche. Este problema solo afecta a Xbox One y Xbox One S, los usuarios de Xbox One X no deberían verse afectados por el mismo.