Una filtración ha revelado multitud de nuevos datos acerca de cuatro procesadores de la nueva generación Intel, que basados en la arquitectura Rocket League introducen cambios importantes en el tope de gama.

Intel da para su Core i9 11900K un importante paso atrás respecto a la décima generación, ya que opta por una configuración de 8 núcleos y 16 hilos exactamente igual que en el tope de gama Core i7 y dos núcleos menos que el Core i9 de la generación anterior, ya que el Core i9 10900K cuenta con 10 núcleos y 20 hilos de procesamiento. Este cambio también provoca que la cache L3 baje de 20MB a 16 MB, y de hecho vemos como se mantiene el máximo Boost en 5.3 Ghz, pero no el Boost a todos los núcleos, que se reduce en 0.1Ghz hasta los 4.8 Ghz.

El motivo de este cambio está en que Intel ha tenido que portar sus núcleos Cypress Cove que inicialmente estaban pensados para el proceso de 10nm a el proceso de 14nm, lo que provocará consumos máximos de 250W e incluso la posibilidad de superar esta línea. Aunque personalmente, mucho me temo que Intel también es consciente de la competencia que ahora mismo ofrece AMD, por lo que la decisión del conteo de núcleos también tendría mucho que ver con ofrecer procesadores en una línea más económica.

En cuanto al Core i7 11700K tenemos exactamente las mismas especificaciones a a falta de frecuencias, ya que el i7 reduce su Boost single thread a 5.0 GHz y su All Core Boost a 4.6 Ghz, una pequeña diferencia que hará a muchos compradores plantearse si no es mejor opción adquirir el Core i7 y solventar la diferencia con overclock.

Los Core i5 11600K y Core i5 11400 llegan en configuraciones de 6 núcleos y doce hilos junto a 12 MB de caché L3, mejorando frente a la pasada generación con frecuencias algo más apretadas, ya que se mejora el Boost Single Thread en 0.1 Ghz y el All Core Boost en 0.2 Ghz.

Obviamente las mejoras grandes en la onceava generación quedan en manos de las mejoras de IPC que pueda introducir la nueva arquitectura de CPU y en un lanzamiento más agresivo en precios, ya que los rumores hablan de que el nuevo Core i9 podría tener un precio de 400 dólares, mientras que el similar Core i7 costaría 300 dólares. Otra de las ventajas será que por fín Intel da el salto a placas base que soportarán el protocolo PCIe 4.0, además de que probaremos por primera vez las GPU Intel Xe integradas en el entorno sobremesa, lo cual por ahora pinta bastante interesante, ya que deberían mejorar un 50% el rendimiento frente a la pasada generación.

En el lado negativo obviamente tenemos una onceava generación que no va a ser capaz de competir con los procesadores más entusiastas de AMD, ya que los nuevos Core i9 se van a tener que enfrentar directamente en precios a los Ryzen 9 3900X/5900X con 4 núcleos menos, mientras que no tienen ningún procesador entusiasta para afrontar los Ryzen 9 3950X/5950X, por lo que Intel va a enfrentar la gama baja y media de AMD, que es donde su rival domina el mercado mayormente con procesadores de un consumo superior y precios probablemente más elevados, ya que los Ryzen 5 2600X y Ryzen 5 3600X siguen arrasando en ventas, con el primero de ellos siendo excesivamente económico.

Eloy Puigcerver
Apasionado de los videojuegos, el hardware y el entretenimiento audiovisual, mi propia trifuerza que trato de plasmar cada día en Gamerbits.
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