Ayer se publicaba la demo “1 Shot” para PC, Xbox One y PlayStation de Resident Evil 2, el esperado remake de la segunda parte de la franquicia de Capcom que sin duda pretende una nueva dirección para la saga. Como es habitual, nos hemos lanzado a probar esta demo en su versión para PC y PlayStation 4, por lo que pasamos a contaros nuestras impresiones sobre este esperado remake.

La demo de Resident Evil comienza con Leon S. Kennedy entrando por primera vez a la comisaría de Raccoon City, lo cual nos inunda automáticamente de nostalgia por el clásico de 1998 en PlayStation. Pero la entrada también pone en evidencia el enorme salto gráfico del que vamos a disfrutar en esta entrega y digo enorme, porque a mi parecer el juego va mucho más allá de lo que vimos en la séptima entrega.

Capcom no se ha limitado a reconstruir cada detalle del juego de 1998, sino que ha mejorado la ambientación y ha añadido muchos más detalles que nos ayudan a sumergirnos en lo que son los últimos momentos de una comisaría que ya no puede contener la epidemia zombie. Es cierto también que la comisaría ha sufrido cambios profundos en su diseño respecto a la original, pero el lavado de cara le sienta muy bien y es más que obvio el cambio si consideramos las nuevas mecánicas de juego.

Tras una pequeña exploración comenzamos a encontrar los pequeños puzzles que habremos de resolver para seguir avanzando en nuestra aventura, los cuales nos empujan a la acción de buscar respuestas en zonas más hostiles de la comisaría. Es aquí donde Resident Evil 2 brilla por haber sabido combinar lo bueno de su séptima entrega, la sensación de terror de los originales y las mecánicas de la cuarta, quinta y sexta entrega, ya que Leon se adentra en los pasillos de la comisaría en plena oscuridad con su linterna que apenas aporta algo de luz a las paredes ensangrentadas que le esperan.

La vista en tercera persona hace a Leon S. Kennedy el protagonista de la historia y nos alejamos del juego en primera persona de la tercera entrega para volver a algo más parecido a Resident Evil 4 en cuanto a jugabilidad. Sin embargo, lejos de ser un shooter, ahora tenemos un autentico juego de terror con más escenas que rompen nuestra tranquilidad y un juego de luces que no nos hace revisar cada rincón.

Pronto nos encontraremos con los primeros enemigos zombies y los hacemos frente con la pistola de la cual no contamos con una munición muy abundante precisamente pese a haber encontrado varias balas en nuestro camino. Por lo que es esencial apuntar bien y disparar con calma a la cabeza para ahorrar munición.

Estos zombies representan a viejos policías o a gente que estaba presente en la comisaría en sus últimos días y su acabado es bastante bueno, si bien no perfecto. Los movimientos de estos respetan el juego original, son lentos, pero si se encuentran con algún obstáculo como ventanas o puertas usan la violencia inmediatamente para abrirse paso. Disparamos varias veces a la cabeza y caen al suelo, aunque las físicas de la demo y algunas animaciones todavía parecen algo toscas, rompiendo la sensación de calidad que nos daba el juego desde el inicio.

De los combates se agradece el gore y la tensión de cuando un zombie logra acercarse a nosotros, lo cual nos lleva a la inevitable mordida o a una defensa en el ultimo momento si llevamos equipado nuestro cuchillo, arma que por cierto queda clavada en el zombie del que nos habremos defendido y nos fuerza a recogerla tras haber acabado con el.

Dejando de lado los combates y las varias armas que podemos probar en el juego, nos encontramos con un inventario de 8 espacios tremendamente escaso que nos forzará a usar los clásicos baúles del juego original para gestionar los objetos que llevaremos con nosotros. En la demo tendremos dos espacios ocupados por la pistola y su munición, otro más por el cuchillo y cuando encontremos la escopeta, serán dos más los que estarán ocupados, los cual nos deja tres espacios libres para gestionar objetos de misión y curación, o a dejar armamento en el baúl para disponer de un poco más.

La demo tiene otro factor brillante, sus escenas cinemáticas, donde el juego realmente muestra todo su potencial gráfico a puro 3D con su RE Engine y deja sin lugar a dudas su superioridad gráfica frente a la séptima entrega.

Desde mi humilde opinión, Resident Evil VII no fue un Resident Evil, sino un experimento para acercarse a la VR y con inspiraciones de muchos juegos de terror modernos que poco o nada tienen que ver con la franquicia original. Si bien Resident Evil 2 ya no es el clásico que fue, ya que se basa más en las mecánicas estrenadas en Resident Evil 4, si es cierto que ha sabido combinar mejor y ofrecer un balance estupendo entre lo cinemático, la acción y el terror.

Por lo que mi conclusión es que a falta de jugar el juego final, Resident Evil 2 posiblemente se convierta en uno de los mejores juegos de la saga, sino el mejor, dándole el reconocimiento merecido a la aventura de 1998 que también se convirtió en uno de los más queridos para los fans, los cuales han tenido que esperar más de dos décadas para su remake. Remake del cual ahora puedo decir que ha valido la pena esperar.

Una espera que se prolongará hasta el próximo 25 de enero, cuando podremos disfrutar de la obra completa de Capcom, de las calles de Raccoon City y de lo que hay más allá de la comisaría.