Sumo Digital nos presenta Snake Pass como un juego de plataformas pero no como uno cualquiera convencional. La mecánica de juego de Snake Pass gira en torno a la serpiente protagonista Noodle y de moverse con ella aprovechando la inercia y las físicas, los primeros minutos con el juego son algo frustrantes hasta que te adaptas a la forma natural de serpentear en horizontal y hasta que empiezas a afrontar con cierta “seguridad” los retos verticales que el juego presenta.
Así la mecánica básica de Snake Pass es la de superar obstáculos y pensar la mejor manera de hacerlo, mientras disfrutamos de como las sensaciones de ser una serpiente pasan a nuestro gamepad o teclado según lo que hayamos escogido para jugar. Como acompañante (algo muy típico en los juegos de los 90 que trata de imitar) tenemos a un pequeño pajarillo llamado Doodle que nos va indicando que hacer y nos acompaña de forma simpática por todo el recorrido, además es capaz de sujetarnos por la cola lo que ayuda a que el peso de esta no nos arrastre cuando intentamos superar algunos obstáculos y supuestamente ofrece ayudas en cuanto a escalar verticalmente, la gracia es que en ocasiones se niega a ayudarnos, lo que volverá nuestra relación en amor/odio según la situación.
En Snake Pass se basa en recoger las tres piedras mágicas que se encuentran en cada nivel, llevarlas al portal y pasar al siguiente, los completacionistas tendrán un extra de recoger otros objetos como las abundantes bolas brillantes o las menos comunes monedas que se encuentran en cada nivel, en Snake Pass no hay enemigos, por lo que lo único entre las piedras mágicas y tu serán los obstáculos a superar, que a cada nivel irán aumentando en forma de caídas, agua, pinchos, lava y algún puzzle sencillo que hará que nos rasquemos la cabeza un poco para superar alguna zona. La curva de aprendizaje estará ahí para recordarnos en que obstáculos debemos sujetarnos y en cuales debemos aplicar un poco de paciencia para avanzar lento pero seguro.
En cuanto al aspecto gráfico Snake Pass hace uso de Unreal Engine 4 creando con el unos mundos y personajes muy coloridos, gráficamente no destaca y adolece de los típicos problemas del abuso de iluminación de algunos títulos de corte más humilde que usan UE 4, se abusa del brillo y reflejos  hasta el punto que parece que la pareja Noodle y Doodle brillan con luz propia. La construcción de los niveles es bastante sencilla emulando templos donde podemos encontrar césped, rocas, agua o lava, lo cual no supone ningún problema para las posibilidades de UE4 y quedan con un acabado bastante bueno, ya que las texturas y la iluminación utilizada están a la altura.
Un aspecto negativo es la cámara del juego que en muchas ocasiones no es capaz de seguir automaticamente el ritmo de juego y resulta una autentica molestia tener que moverla tu mismo para encontrar el angulo adecuado que te permita seguir escalando un obstáculo, sobretodo cuando la complejidad empieza a ser elevada y necesitamos cierta velocidad de reacción resulta muy molesto.
La banda sonora acompaña a cada nivel a la perfección, invitando en cada nivel a la relajación y a la paciencia (algo que puede que haga falta según el obstáculo a completar), en cuanto a Doodle y Noodle apenas se dedican a emitir sonidos según la situación y es Doodle el único que habla con subtitulos indicándonos que hacer.
 

Conclusión

 

 
Adquirir por 20€ Snake Pass es una buena idea si buscamos matar el tiempo con un reto de una dificultad media o si queremos que los más peques de la casa disfruten de una aventura adecuada para ellos, no esta de menos advertir que si no tienen experiencia en juegos de plataformas 3D puede resultar una experiencia frustrante para ellos ya que los controles no son sencillos precisamente y pueden requerir de cierto aprendizaje, pero desde luego se trata de una aventura bastante amigable para ellos.
Como decía al final con la banda sonora, el juego invita a la relajación y la paciencia, siendo una buena manera de pasar el rato relajados mientras superamos los obstáculos que nos presente a cada nivel, Snake Pass no tiene enemigos, por lo que no hay sorpresas, lo que si dispone es de un modo contrarreloj en el que tendremos que apretar para superar los niveles y batir nuestros récord.
Snake Pass de cara al final aumenta bastante su dificultad incrementando la complejidad de los puzzles y de los obstáculos para superar, quizás incluso en exceso para su publico objetivo, es fácil empezar a morir varias veces o caer en un mismo obstáculo de cara a la segunda mitad del juego por lo que la paciencia nunca estará de más en este plataformas lleno de puzzles. En cuanto al aspecto gráfico cumple con lo necesario, pero es bastante mejorable, uno espera en este tipo de juegos mucha más vida de los personajes, y no por querer dar un aspecto infantil colorido hay que abusar de la iluminación.
En resumen Snake Pass merece algo más que un aprobado ya que presenta un juego de mecánica innovadora entre juegos de plataformas que solo repiten las formulas de los 90 una y otra vez. La pena es la falta de carisma de sus personajes y que el juego no dice mucho más allá de ser una especie de minijuego de larga duración, donde recogeremos las tres piedras magicas y acabaremos pasando de nivel en el portal ignorando el tener que recogerlo todo antes de hacerlo, ya que la única motivación para hacerlo es puramente para completar.

Puntuación Final 6.8