La mayoría de usuarios de smartphones tememos por nuestras frágiles pantallas de nuestros dispositivos ya que una mala caída o un pequeño accidente puede provocar que tengamos que vernos expuestos a lo que en la casi totalidad de casos es una cara reparación.

Samsung parece que se preocupa por este problema y ha creado una nueva pantalla OLED flexible que ha sido certificada por UL (Underwriters Laboratories) con un nuevo sustrato del cual claman que será irrompible.

La nueva pantalla sustituye al habitual cristal por un plástico fortificado que ha sido adherido al panel de forma segura y según Samsung el panel ha resistido un total de 26 caídas desde una altura de algo más de 1 metro sin haberse dañado lo más mínimo. Mientras que en una segunda ronda de pruebas se ha utilizado una altura de 2 metros y exposiciones a temperaturas extremas de -32 grados y 71 grados para comprobar su durabilidad, ya que las temperaturas extremas suelen ser uno de los mayores problemas de los paneles flexibles.

Los nuevos paneles estarán instalados probablemente en los nuevos Galaxy S10 y Galaxy S10+ de la compañía, que deberían lanzarse en 2019 con un buen puñado de mejoras.