Finalmente Sony de la mano del principal arquitecto de PlayStation, Mark Cerny, ha desvelado más detalles sobre la consola de nueva generación que sucederá a PlayStation 4. Una presentación que inicialmente estaba planeada para el GDC, pero que finalmente se ha realizado solamente a desarrolladores.

Sony apuesta para PlayStation 5 por una CPU de 8 núcleos que funcionarán a una frecuencia variable de hasta 3,5Ghz, Cerny no aclara si los núcleos podrán usar SMT o no, detalle que tendremos que descubrir más adelante. La GPU se basa en RDNA 2 y funcionará con una frecuencia variable de hasta 2,23Ghz, esto teniendo en cuenta que la GPU presenta 36 CU aportando una potencia de 10.3 teraflops. La memoria queda a cargo de 16GB de memoria GDDR6 unificados que alcanzarán un ancho de banda máximo de 448GB/s.

En cuanto a almacenamiento vemos una estrategia similar a la de Microsoft, con un SSD NVMe de 825GB a la que se le podrá a añadir mediante una ranura de expansión un segundo SSD que aún está por detallar y el habitual almacenamiento externo mediante disco duro portátil. La unidad óptica será una UHD 4K Blu-Ray.

Mark Cerny dice querer apostar por una consola más sencilla de trabajar para los desarrolladores, aún así la consola se basa en una extraña tecnología Boost que mantiene los voltajes, pero modifica la frecuencia al vuelo para dar cabida a al rendimiento necesario e incluso puede transferir energía de la CPU a la GPU o viceversa en caso de necesidad. Lo cual prácticamente nos dice que la consola tiene para su chip principal un TDP máximo que no se puede superar, por lo que queda en manos de los desarrolladores el equilibrio para no generar cuellos de botella.

Las comparaciones son odiosas, pero Sony con esta presentación deja claro que PlayStation 5 es sobre el papel menos potente que Xbox Series X, ya que la CPU de la consola de Microsoft alcanza frecuencias mayores además de dejar claro que si usará SMT para lograr 16 hilso de procesamiento. Por otro lado tenemos la GPU que queda con 1.7 teraflops de diferencia por debajo de la consola de Sony y finalmente la memoria principal de la consola que es algo más lenta, aunque hay que tener en cuenta que la consola de Microsoft tiene dos secciones de memoria GDDR6 y 6GB son más lentos que en la consola de Sony (Seguramente reservados para sistema) y 10GB son más rápidos.

Sony tampoco desvela las velocidades de su SSD NVMe, pero por los rumores que circulan parece que la firma japonesa ha apostado por un SSD NVMe de cuarta generación para su consola, mientras que Microsoft se queda en velocidades de tercera generación.

En lo personal parece bastante preocupante la GPU que dependerá de altas frecuencias para poder obtener esos 10.3 teraflops con tan solo 36CU, mientras que Microsoft apuesta por un mayor numero de CU con 52 a 1,8Ghz, lo que quizás deja margen a Microsoft para apretar frecuencias en un futuro obteniendo mayor rendimiento.

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