South Park siempre ha querido ser controvertido, tratando todo tipo de temas de actualidad dentro de las historias que protagonizan los niños y por supuesto los desarrolladores del juego siempre han querido que el juego fuera lo más polémico posible hasta el punto de que si no fuera así, lo considerarían un fracaso.
Al parecer uno de las nuevas mecánicas del nuevo título de la franquicia, South Park: Retaguardia en peligro, quiere dar cierto toque de polémica con la forma de elegir la dificultad del título. Ya que la elección de la dificultad se basa en el color de la piel de nuestro protagonista en una escala donde hacerlo blanco es jugar con la mínima dificultad y hacer a nuestro personaje negro implica la dificultad máxima del juego como podéis ver en la imagen a continuación:
 

 
Esta seguro será una muy controvertida medida que será acusada de racismo desde todos los sectores, pero que entra dentro del “especial” humor de la serie donde los negros consideran la vida mucho más difícil que la de los blancos y lo suelen expresar bastante habitualmente.