El pasado domingo se estrenaba en televisión el primer capitulo de la novena temporada de The Walking Dead, un episodio en el que destacaban importantes novedades como la marcha de Rick Grimes del show, el paso de Daryl Dixon (Norman Reedus) como líder del grupo y un avance temporal importante que llevaba a los protagonistas a visitar Washington D.C..

Al parecer este nuevo capitulo y sus importantes cambios en la trama no han convencido a los espectadores, ya que la audiencia de AMC en Estados Unidos ha decaído dramáticamente frente a los estrenos de las temporadas anteriores. En concreto, el primer episodio de la novena temporada conseguía 6.08 millones de espectadores, muy lejos del estreno de la temporada 8 que se sitúa en 11.8 millones o del estreno del primer episodio de la séptima temporada que reunió a 17 millones de espectadores en la pequeña pantalla.

The Walking Dead empieza muy mal su novena temporada, volviendo a los números de su primera temporada que hizo peligrar su continuidad. Lo cual podría indicar que The Walking Dead ya no es sostenible en la pequeña pantalla y que la audiencia está cansada de un formato de episodios que lleva mucho tiempo siendo criticado por ser repetitivo sin ofrecer nada fresco, apenas salvándose por la aparición de Negan en las últimas temporadas.

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