La nueva consola de Nintendo, Switch, llegaba al mercado hace ya un año el 3 de marzo de 2017 y con ella llegaba una nueva promesa de la compañía japonesa de revolucionar el mercado consolero innovando con una consola híbrida entre sobremesa y portátil. Aunque el concepto de una consola híbrida provoca mucha discusión sobre si su corazón es una consola portátil con opción sobremesa (mi opinión realmente) o una consola sobremesa con opción a portátil, lo cierto es que opines lo que opines, la consola es fantástica en ambas funciones.
Un servidor reservó la consola el mismo día que está entro en periodo de reservas y puedo decir a estas alturas de que fue mi mejor compra de 2017. Obviamente la consola llego acompañada de que para mi era su mejor juego de lanzamiento, The Legend of Zelda: Breath of the Wild, el cual creo que tenemos en nuestra estantería casi absolutamente todos los que compramos la Switch de lanzamiento. Mientras que reservé Mario Kart 8 Deluxe, sabiendo que iba a ser otro título clave para la consola.
La experiencia con la consola ha sido muy buena, aunque por lo general ha sido usada más en el modo sobremesa. En modo portátil me ha acompañado en varios viajes o en ocasiones donde simplemente disponer de una TV no era una opción, donde sin duda he disfrutado de disponer de una pantalla 720p IPS de tantísima calidad como la que equipa la consola, mientras que jugar en ella a ese nivel gráfico de forma portátil es una experiencia que recomiendo totalmente.
La duración de la batería siempre se ha mantenido sobre las tres horas, incluso ahora después de un año de uso las baterías de la consola se mantienen en un estado optimo y lo mismo puedo decir de las dos parejas de Joy-Con y los dos Gamepad Pro de los que dispongo.
 

 
El modo sobremesa de la consola aporta llegar a la televisión en la que tengamos instalado el dock y seguir jugando tan tranquilamente sin ni siquiera haber apagado la consola para hacer el cambio (algo que también ocurre en el caso contrario). Algo que resulta muy cómodo, ya que si no podemos seguir jugando en la televisión o tenemos que cambiar de lugar pero nos apetece seguir jugando es fácil llevártela contigo.
El aspecto que más nos preocupaba a la mayoría de Nintendo Switch, y puedo decir que nos sigue preocupando, es el Software. Ya que la consola se lanzaba con tres títulos extraídos de Wii U (Zelda, Mario Kart y Splatoon) y los títulos nuevos presentaban poco más que minijuegos o cosas no demasiado elaboradas como puede ser ARMS. Por lo que la única esperanza para Nintendo Switch de un AAA quedaba en la llegada de Super Mario Odyssey y Xenogears 2.
 

 
Estamos en 2018 y el panorama por ahora es interesante, con muchos ports que van a llegar a la consola, pero muy pocos títulos nuevos anunciados. Por ahora sabemos que llegará Metroid Prime 4 y un nuevo Pokémon, que sinceramente dudo que estén terminados este mismo año. Pero por lo demás, Nintendo hace lo que puede en cuanto a títulos de gran calidad, pero las Third Party siguen sin hacer grandes anuncios para la consola.
Y es que las ventas de la consola ayudan mucho a convencer a las Third Party, pero que Nintendo sea una superpotencia en cuanto a ventas de software en su propia consola hace muy difícil que estás vendan sus juegos. Y no, no digo que sea culpa de Nintendo, si no culpa de tener que enfrentar a juegos AAA de Nintendo con juegos que por lo general no van a estar a la altura y querer cobrar el mismo precio o superior. Solo hay que ver a Electronic Arts con su FIFA 18 descafeinado para Nintendo Switch, precio completo, menos contenido que sus versiones sobremesa, no tiene sentido.
La consola ahora mismo enfrenta su segundo año de vida, con un nivel de producción que le asegura a Nintendo algo más de dos millones de consolas mensuales y con la promesa de la compañía japonesa de extender la vida de la misma más allá de los 5 o 6 años habituales. Desde mi punto de vista, la clave para Nintendo está en los juegos que van a presentarse este mismo año, la consola no va a sobrevivir para siempre de Zelda Breath of the Wild, Mario Kart 8 y Mario Odyssey, aún con los más que probables éxitos que van a llegar de Pokémon, Metroid 4 o un rumoreado Super Smash Bros, la consola necesita mucho más para mantener o aumentar su ritmo.
 

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