El investigador de Bitdefender, Marius Tivadar, ha encontrado una interesante vulnerabilidad en los sistemas operativos Windows 7 y Windows 10 que permite forzar un BSOD (Pantalla Azul de la Muerte) con el simple hecho de conectar una unidad USB de almacenamiento al dispositivo especialmente preparada.
Al parecer la vulnerabilidad afecta al sistema de archivos NTFS de los sistemas operativos Windows y puede llegar a permitir bloquear el equipo incluso cuando este se encuentra bloqueado. Microsoft parece haber sido alertada de este exploit desde el verano pasado, pero debido a que es necesario acceso físico al equipo o engañar al usuario para que lo ejecute por si mismo la compañía de Redmond lo habría ignorado por ahora como un problema poco importante. Estando presente esta vulnerabilidad incluso en la última versión de Windows 10 1803 aparecida durante el mes de abril.
Tivadar no estaría de acuerdo con la decisión de Microsoft de ignorar este problema y ha comenzado a publicar varias demostraciones y detalles del exploit en Youtube, tal cual podéis ver a continuación:
 

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