En un momento en el que la censura parece haber tomado las riendas de un gran numero de plataformas, dictando que contenido es valido para ser lanzado y cual no, según si es “políticamente correcto” o no, Valve ha tomado un camino diferente para Steam.

Y es que la plataforma de juegos digitales para PC recientemente cambio su política de aceptación de videojuegos pasando de Steam Greenlight donde los usuarios votaban para que Steam permitiese vender sus juegos favoritos, a un sistema libre donde cualquiera puede lanzar sus juegos al mercado.

El nuevo sistema permite a cualquier desarrollador pagar una pequeña cuota y lanzar su juego en la plataforma, lo cual permite a los pequeños estudios o a independientes estrenar sus títulos sin mayores dificultades. Obviamente existen limitaciones, ya que desde Valve se advierte que cualquier contenido ilegal o de troleo será eliminado.

La nueva política de “lavarse las manos” de Steam ha recibido numerosas criticas de la competencia, puesto que ahora se permite cualquier tipo de título bajo la plataforma sin un juicio para determinar si este puede ser ofensivo para alguien. Aunque desde Valve se defiende que los títulos publicados no son necesariamente un espejo de sus valores, ya que cada desarrollador puede contar sus historias como quiera.

Hablando de números, antes del sistema Greenlight Steam estrenaba 5 juegos de forma semanal. Mientras que el sistema Greenlight aumentó la cifra hasta los 70 títulos y el nuevo sistema directo se va hasta los 180 títulos. Obviamente, el sistema permite que juegos de calidad baja o incluso mediocre pasen por la puerta, pero es la tienda la que se encarga de hacer impresiones a los más importantes.

Jan-Peter Ewert, jefe de negocio en Valve, presento estos numeros a los desarrolladores indie durante la conferencia White Nights, en los que también se destaca que en los primeros cuatro meses del año 2018, se han recibido 13.5 millones de compras de nuevos usuarios en la plataforma.

Ewert además mostró una diapositiva en la que destacaba los nuevos valores y oportunidades de la plataforma, como por ejemplo de no vender espacio en su tienda o que Valve ya no es la “Policía del gusto” a la hora de elegir que juegos pueden lanzarse o no bajo su cobijo.

Personalmente pienso que la censura y la policía de lo políticamente correcto no está haciendo ningún bien a ninguna plataforma. Ya que al final somos los usuarios de esa plataforma los que deberíamos dejar de adquirir o de promocionar aquellos títulos que sean ofensivos, o utilizar el sistema de criticas para señalar aquello que no consideremos apropiado. Por lo que desde mi parte solo puedo aplaudir la decisión de Valve de darle alas a la libertad de expresión.