Si eres de los que pensaba que WannaCry estaba acabado, según la agencia Reuters, parece que estabas equivocado. Honda ha sido la última víctima del nuevo brote esta misma semana, que llegó a ser lo suficientemente malo como para detener la producción en su planta de Sayama al noreste de Tokyo. Esa fábrica puede producir cerca de 1.000 vehículos al día, por cierto, por lo que la cantidad de dinero perdido para la empresa no habrá sido poco.
La compañía dijo que descubrió el malware el domingo, y que el miércoles había logrado extenderse a varias regiones, incluyendo Japón, Norteamérica, Europa, China y otros lugares (Sayama fue el único lugar en el que se experimentó un cierre real de las operaciones).
El brote fue “resuelto” este martes, aunque no hay ninguna palabra sobre si esa solución ha implicado pagar el rescate o no. Esto es especialmente frustrante para Honda, ya que su departamento de informática habría tomado precauciones contra el ransomware, pero no han parecido ser suficiente.
El método de entra utilizado para este nuevo brote del ransomware WannaCry es desconocido de momento. Se podría teorizar que puede ser una nueva variante, pero claro, sólo sería teoría en este momento, ya que desgraciadamente hay poca información técnica en el artículo fuente.
 

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