Ha costado varios años, pero finalmente Windows 10 ha conseguido en 2019 superar a su principal rival Windows 7 en instalaciones en equipos. Una victoria por ahora marginal, pero que representa ya a Windows 10 como el indiscutible líder con casi el 40% del mercado.

Windows XP y Windows 8.1 siguen sobreviviendo por debajo del 5% de instalaciones totales, mientras que Windows Vista ya ha desaparecido totalmente de los datos (cosa que no nos extraña para nada).

En cuanto a la competencia real, Windows sigue dominando con un 86%, mientras que macOS retiene a un 10% de los equipos y Linux consigue un 2.78% entre todas sus distribuciones.

Con estos datos Microsoft puede celebrar al fin la posición dominante de Windows 10, aunque no debe distraerse todavía puesto que la diferencia con Windows 7 a pesar de su tendencia a la baja es muy cercana.

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